Los vecinos de Froxán celebran que la cigüeña haya llevado a Clara a la aldea de Lugo, Galicia. La región sufre un proceso de envejecimiento poblacional, impulsado por la crisis

Los vecinos de Froxán habían celebrado un nacimiento por última vez cuando vino al mundo Javier, hace ya casi 27 años. La llegada de la niña Clara fue una gran noticia en este pueblo medieval, con poco más de una veintena de vecinos.

Sus padres Susana Costa y Toño Visuña abandonaron Cataluña años atrás para vivir en ese pueblo. Junto con ellos estaba su hijo Arnau, hoy de ocho años, y fue él quien decidió que su hermana se llamase Clara.

Clara será la más chica junto a Adriana, de 19 meses, y Victoria, de tres años, ambas nacidas en Barcelona.

Hoy son menos de 1.200 (25 de ellos, en Froxán) en todo el municipio de Folgoso do Courel . Frente a la crisis, los jóvenes huyeron a Suiza y a Barcelona.