Luego de dos jornadas de viaje en bicicleta, un grupo de alrededor de 10 personas llegó a la Gruta de Choya, ubicada en la ciudad capital de Catamarca, provenientes de la ciudad de Tinogasta, en el Oeste catamarqueño.

La travesía fue organizada por el Club de Montain Bike de Tinogasta, que reunió a los participantes, entre los cuales se encontraba el Pbro. José Aguirre, Vicario Parroquial de la Parroquia San Juan Bautista, con sede en la ciudad de Tinogasta.

Salieron el 3 de diciembre a las 18.30 y llegaron en las primeras horas del día 4 a la localidad riojana de Villa Mazán, donde pasaron la noche y descansaron para partir nuevamente por la tarde. Luego de dos jornadas de lucha con la lluvia y el viento en la zona de Mazán y antes de la entrada a la Quebrada de La Cébila, alcanzaron su meta: la Gruta de la Virgen del Valle, el 5 de diciembre a las dos de la madrugada.

El grupo tuvo la apoyatura de vehículos, que transportaban equipajes, agua y frutas para proveer a los ciclistas.

Este grupo de peregrinos tinogasteños realiza esta peregrinación desde 1998, motivados por promesas de varios devotos agradecidos por las gracias que la Madre del Valle derrama sobre ellos y sus familias.

 

Desde Santa María

Por su parte, la Agrupación Coya Bike de Santa María, perteneciente a la Prelatura de Cafayate, pudo concretar nuevamente su peregrinación hasta San Fernando del Valle de Catamarca para participar de las solemnidades en honor a la Virgen del Valle, el pasado fin de semana.

Un grupo de casi 70 personas entre jóvenes y adultos, tanto varones como mujeres, logró el objetivo sin inconvenientes ya que todo se presentó favorablemente salvo una cuestión climática que pudieron sortear favorablemente en la zona del El Infiernillo (Tucumán) justo en el punto más alto de la ruta 307 a 3.042 mts sobre nivel del mar, donde una niebla, llovizna y frío provocó en el grupo cierta preocupación.

Para la gran mayoría, ésta fue una nueva experiencia, para otros la primera, y para otros tantos, una demostración de que la fe todo lo puede, en esta ocasión con la ayuda de nuestra Madre, la Virgen Morena del Valle.