El suizo y el argentino se miden en el estadio Pipa Tigre, con capacidad para 20 mil personas, ubicado en el Puerto de Los Frutos, en la ciudad ribereña.El suizo se llevó el primer set  mientras que el argentino obtuvo el segundo.

El «duelo» entre el helvético y el tandilense tuvieron un aperitivo especial, para nostálgicos, ya que se enfrentaron Guillermo Vilas, considerado el mejor tenista argentino de todos los tiempos, y José Luis Clerc, en una reedición de un clásico que marcó a fuego la historia durante las décadas de 1970 y 1980.

Las exhibiciones, programadas para hoy y mañana en idéntico horario (tanto la principal como la previa entre los dos ex tenistas), pueden ser observadas por 40 mil personas que agotaron las entradas para ambas jornadas, en un espectáculo que paralizará la zona y demandará un operativo de seguridad compuesto por 600 efectivos.

Más allá de tratarse de exhibiciones, el suizo y el argentino se profesan una gran rivalidad; de hecho, protagonizaron grandes `duelos` con marcada supremacía de Federer, quien lo venció 13 veces contra apenas cuatro éxitos de Del Potro, aunque éste se quedó con los dos últimos cruces.

Así lo admitió el tandilense en la conferencia de prensa que ofrecieron este martes en el Hotel Internacional ubicado en la Bahía Grande, en el lujoso complejo de Nordelta. «Contra Roger jugué el mejor partido de mi carrera y perdí el partido emocionalmente más duro», respondió Del Potro cuando recordó la final del US Open 2009 que ganó y también el 19-17 en el tercer set en favor del suizo, en el marco de las semifinales de los Juegos de Londres de este año.

Esa derrota caló hondo en Del Potro, quien lloró en su habitación hasta las cuatro de la mañana del día siguiente y recién pudo aliviar su pena con el posterior triunfo sobre el serbio Novak Djokovic en el partido que le permitió conquistar la presea de bronce en Londres.

«Cada partido ante Roger me dejó una enseñanza, es un grande dentro y fuera de la cancha y siento mucho placer por haber sido elegido para estas exhibiciones», concluyó el tandilense, quien no ocultó su simpatía y admiración hacia el suizo, a quien venció recientemente en la final de Basilea y en el Masters londinense.

Es un espectáculo de alto vuelo, la mesa está servida para disfrutar de Federer, considerado como el mejor tenista de todos los tiempos, y de Del Potro, el último gran exponente de la «Legión Argentina» que acaparó títulos y elogios a nivel mundial en la última década.