La encargada de la oficina, María Alanís, aseguró que desde el centro se busca dialogar con los ambientalistas.
La flamante titular de la Oficina de Control Ambiental inaugurada días atrás en la ciudad de Tinogasta, María Amalia Alanís, expresó que el organismo, junto a los que ya fueron inaugurados en otros departamentos, tiene como fin prepararse para una futura actividad minera tinogasteña.
En este sentido, la funcionaria aseguró que “por personas que se oponen a la minería, por priorizar sus intereses personales, los jóvenes tinogasteños no encuentran una fuente laboral y tienen que emigrar hacia otros destinos”.
“Hasta qué punto vamos a seguir permitiendo que nuestros jóvenes se nos sigan yendo, que las familias queden destruidas por culpa de dos o tres personas que decidieron cortar una ruta”, cuestionó la funcionaria.
En esa línea, Alanís aclaró que no busca confrontar con los ambientalistas. “Lo que les pido es que se lleguen por la oficina y que dialoguemos, pero sin gritos ni manifestaciones”, señaló.
“Anhelo que Tinogasta sea como Uspallata, donde el tránsito de vehículos pesados se haga por el mismo pueblo y no por otro lado, pero si los tinogasteños seguimos así, lo más probable es que nos dejen de lado y esto no lo podemos permitir”, acotó.
“Los tinogasteños tenemos que traer un recurso muy válido como lo es la minería a nuestro pueblo. Yo avizoro una Tinogasta en crecimiento, un Paso de San Francisco a full, quiero que todos los tinogasteños puedan trabajar y dejemos de ser una población que está hundida en la pobreza”.
Finalmente, la funcionaria se refirió a las empresas proveedoras de Alumbrera que eligieron usar pasos alternativos al de San Francisco por los piquetes antimineros. “El material (de Alumbrera) se está exportando a Chile y lo lamentable es que salió por el Paso de Jama. Eso es un gran problema para los tinogasteños”, se lamentó.
En este contexto, Alanís remarcó que con la inauguración del Centro de Control Ambiental el Gobierno provincial busca que el futuro de Tinogasta se encuentre en el Paso de San Francisco y en la minería.
“El Paso no puede estar un día más cerrado. A pesar de que el pasado minero en Tinogasta fue muy fuerte, muy próspero y tuvimos muchos yacimientos, acá nadie se murió ni se contaminó, a pesar que en esos años no se tenía el cuidado que se tiene ahora”, dijo Alanís.
“Lo que estoy viendo en estos pocos días de funcionamiento del Centro es que hay mucha gente que quiere trabajar y no tiene posibilidades, por lo tanto considero que la minería y el transporte serían una gran posibilidad”, concluyó.