El equipo brasileño superó por 1 a 0 al conjunto inglés con un gol del peruano Paolo Guerrero y se coronó en Japón. Antes, Monterrey venció por 2 a 0 a Al Ahly y se quedó con el tercer puesto

En un partido con pocas alternativas y lejos de las expectativas que genera una final, Corinthians aprovechó mejor sus oportunidades y volvió a conseguir el título que había ganado por última vez en 2000.

El equipo brasileño superó por 1 a 0 a Chelsea con un gol del delantero peruano Paolo Guerrero a los 23 minutos del complemento, luego de un rebote del arquero Cech.

Corinthians fue inteligente y supo neutralizar las buenas individualidades del combinado inglés, que no tuvo su mejor partido pero sin embargo tuvo tres claras oportunidades de gol que no tuvo definir.

Guerrero fue una de las dos grandes figuras del partido no solo por el gol sino por el aporte al juego colectivo, mientras que el porteo

Sin embargo, el premio al mejor jugador de la final fue para el arquero Cássio, que tuvo tuvo dos intervenciones -una en cada tiempo- magníficas que le permitieron a su elenco mantener el arco en cero. El portero no recibió tantos en todo el certamen.

El último equipo sudamericano en conseguir este título fue el Inter de Porto Alegre, que superó en aquella final al Barcelona.

 

Monterrey en el podio

En el partido por el tercer puestos, Monterrey de México, representante de la Concacaf, superó 2 a 0 a Al Ahly de Egipto, representante de África, y se quedó con el último escalón del podio.

El equipo azteca se puso en ventaja a los 3 minutos de comenzado el encuentro con un tanto de Jesús Corona, quien aprovechó na mala salida del arquero Mahmoud Abou Elseoud y un error del defensor Sayed Moawad, tras un buen centro de Neri Cardozo.

A los 66 minutos, cuando el equipo africano dominaba las acciones, el ex Rosario Central César «Chelito» Delgado puso cifras definitivas con una buena definición luego de un contraataque.