La Oficina Nacional de Emergencias chilena decretó la máxima advertencia por el aumento de la actividad sísmica. Sin embargo, adelantó que aún no está prevista una evacuación

En la noche del sábado 22 de diciembre, los equipos de monitoreo detectaron una actividad sísmica continua, y observaron incandescencia en el cráter, lo que podría generar flujos de lava por las laderas del volcán, informó el Servicio Nacional de Geología y Minas (Sernageomin) en un comunicado.

La columna de gases y cenizas alcanza entre 1 y 1,5 kilómetros de altura, con dirección sureste. «La intensidad de las señales sísmicas sugieren que la erupción en progreso es menor aún pero no se descarta que la actividad evolucione a una erupción mayor», señaló el Sernageomin.

Sin embargo, la Oficina Nacional de Emergencias aseguró que por ahora no es necesario evacuar a la población.La principal atención de las autoridades se centra en los lahares son deslizamientos de barro que ocurren en las laderas de los volcanes por la mezcla de cenizas y agua que expulsan, y que pueden llegar a arrasar poblaciones.

La alerta roja permitir  aumentar la vigilancia del comportamiento del volcán, y disponer de los recursos necesarios para controlar eventuales problemas causados por la erupción.

Este sábado el volcán Copahue, ubicado en la región del Biobío,empezó a escupir cenizas y una inusual columna de humo alertó a los vecinos. Está ubicado justo en la línea fronteriza entre Chile y Argentina, pero el cráter del que se producen las emanaciones, está volcado hacia el lado argentino.