A las 7.30 ingresó el primer competidor a bordo de una motocicleta. Fue el francés Frans Verovhen. A las 8.05 lo hizo el argentino Marcos Patronelli.

A las 7.30, con la puntualidad de un reloj arribó la primera moto del Dakar a la Argentina. El francés Frans Verovhen con la máquina Nº 15 pasó por el control del Paso de Jama y de allí se dirigió hasta la estación de servicio de YPF para recargar combustible y respirar unos minutos.
Agotado y con mucho frío, el francés se quitó el casco y calentó sus manos con el escape, una práctica muy común entre los motociclistas.
Después de él, a dos minutos, empezaron a llegar todo el resto de los competidores, y uno de los primeros fue el número uno, el francés Cyril Després, muy serio al bajar de su moto, concentrado, ensimismado. También se quitó el casco y recargó combustible.
La mayoría de los pilotos de moto bajaron de sus máquinas, las estacionaron y entraron a la confitería de la estación de servicio para servirse un café con medialunas.
A las 8.05 llegó el argentino Patronelli y fue elprimer cuatriciclo, pasaban más de quince minutos y todavía no aparecía otro vehículo de su categoría.
Patronelli no recargó combustible, estuvo cinco minutos en el complejo del Paso de Jama y siguió su rumbo por la ruta 52 hacia Susques.
James West, quien vive en Dubai, con el número 24, es un motociclista inglés que está sentado a mi lado mientras escribo esta nota. » Muy contento de estar acá, sé que a los argentinos les encanta el automovilismo», me dice en inglés.
En el resto de las mesas otros motociclistas toman café sentados entre promotoras de YPF que les dan la bienvenida.
A las 8. 35 llegó el segundo cuatriciclo.

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