Gracias a un gol de David, River ganó su segundo superclásico y quedó como el gran ganador de la trilogía del verano. Erviti puso el 1-0 pero luego el Millonario lo dio vuelta con goles de Mora y el otro del francés. Se terminó la preparación y llega la hora de la verdad. Ahora viene lo mejor…

Sí, suena reiterativo, pero los goleadores son así. No la tocan, pero aparecen cuando lo tienen que hacer, y te dan una alegría que vale millones. Y David Trezeguet, quien forma parte de ese selecto grupo, se encargó de revalidar esta teoría en Córdoba. Cuando le acertaron un centro a su cabeza, el delantero no falló y le dio el tan esperado 2-1 a River sobre Boca, para conquistar el tercer superclásico del verano y cerrar con dos triunfos.

El Millo llegaba al tercer juego luego de sufrir en los penales, y con ganas de recuperar la sonrisa. Sin embargo, arrancó con dudas, y rápidamente se vio abajo tras una gran jugada colectiva y la posterior definición de Erviti. Golpe duro, del que River supo reponerse anímicamente, hasta acorralar a su rival, y lograr el 1-1 en los pies de Mora.

Ya en el segundo tiempo, las sombras del pálido 0-0 en Mendoza volvieron a hacerse presente. Sin embargo, Trezeguet pudo rescatar al partido de la mediocridad, y evitó los penales.

Saldo más que positivo para los de Ramón Díaz. No sólo en cuanto a los resultados, sino también en el juego, ya que por momentos demostró amplia superioridad sobre los de Bianchi. Y contó con el Rey David, que se encargó de nombrarlo como el mejor del verano.

Formaciones iniciales

Boca: Orion; F. Sosa, Caruzzo, Burdisso, C. Rodríguez; Ledesma, Somoza, Erviti; Paredes; Silva, JM Martínez.

River: Barovero; Mercado, Bottinelli, González Pírez; C. Sánchez, Acevedo, A. Rojas, Vangioni; Lanzini; Mora, Trezeguet.