allanamiento

Mauro Orce (26) quedó detenido e imputado por el asesinato de la psicóloga María Eugenia Rojas, ocurrido la madrugada del martes 29 de enero en el departamento céntrico que la joven habitaba. El comerciante, que fue arrestado el viernes, será indagado en las próximas horas en Fiscalía.

Tras haber sido arrestado en averiguación del hecho, el joven dueño de una pizzería quedó como el único detenido y principal sospechoso de haber matado a Rojas. Los testimonios de allegados a la víctima, las pruebas colectadas en el departamento del crimen y en la casa del sospechoso, y, sobre todo, la palabra de Orce -que admitió haber estado la madrugada del martes en el inmueble de la psicóloga- fueron piezas determinantes para incriminar al comerciante.

Según le revelaron fuentes consultadas a El Ancasti, su detención se confirmó en la mañana de ayer. Orce, quien está alojado en la Brigada de Investigaciones, fue imputado por el delito de «homicidio simple» que, de acuerdo con el Código Penal Argentino, en su artículo 79, prevé una pena que va de los 8 hasta los 25 años de prisión. Bajo esta carátula será indagado por los fiscales Miguel Mauvecín y Marcelo Sago de la Unidad Fiscal de Delitos Especiales.

Hoy se determinará la fecha y el horario de la citación para el detenido, pero no trascendió qué letrado lo defenderá.

El crimen

El cuerpo sin vida de María Eugenia Rojas había sido encontrado alrededor de las 22 en el 1°D del edificio de avenida Virgen del Valle 134. Bomberos que habían acudido a sofocar un principio de incendio fueron los primeros en descubrir el cuerpo de la joven que estaba boca arriba, debajo de un colchón.

Al realizarse la autopsia los peritos advirtieron el cuchillo «cebollero» incrustado en el costado izquierdo, a unos diez centímetros de la axila y que llegó hasta la zona de la clavícula. Ese puntazo y otro asestado previamente, más arriba del tórax que le seccionó la tráquea, fueron los que provocaron el deceso de Eugenia Rojas.

Según informaron fuentes ligadas a la investigación, el hecho de sangre habría sido el desenlace de una discusión entre ambos. Previo al episodio final, Orce habría recorrido las casi cuatro cuadras que hay desde su pizzería hasta el domicilio de la psicóloga, quien le habría enviado un mensaje de texto a las 2.55 del martes 29.

Minutos más tarde, la joven le habría abierto la puerta de su apartamento a Orce. Aparentemente, la discusión surgió ya que la joven no habría querido tener relaciones sexuales, lo que habría provocado el enojo del ahora detenido.

A partir de allí, la reconstrucción que hacen los investigadores sobre cómo habrían ocurrido los hechos es la siguiente: el sujeto habría colocado el cuchillo en el cuello, lo que explicaría los cortes en esa zona. Posteriormente le dio las puntadas letales.

Antes de escapar, ocultó el cuerpo con un colchón. Lo que no está definido por los peritos es si el asesino se fue del lugar y volvió más tarde para prender fuego al departamento o si se trató de una combustión lenta, producto de un cigarrillo olvidado. Por tal motivo, se han visualizado filmaciones de cámaras de seguridad para obtener alguna pista de los movimientos del homicida.

ARAÑAZO

En la revisión corporal realizada al ahora detenido Mauro Orce, un detalle llamó la atención a los peritos:
en su espalda tenía signos de haber sido rasguñado recientemente.