Macri

El jefe de Gobierno de la Ciudad aseguró que las protestas contra Amado Boudou y Axel Kicillof deben llegar al Poder Ejecutivo a repensar «eso de la división en Argentina entre buenos y malos».

El jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, se sumó a la condena generalizada y salió a repudiar los insultos y el mal momento que sufrió el viceministro de Economía, Axel Kicillof, junto a su familia en un Buquebús, al igual que el abucheo contra Amado Boudou en un acto oficial en la provincia de Santa Fe.

«No lo comparto y estoy en desacuerdo», aseguró esta mañana y al mismo tiempo llamó al Gobierno nacional a la reflexión y termine con «eso de dividir a la sociedad entre buenos y malos».

En declaraciones a Radio Mitre, Macri señaló que «el desafío de cara al 2015 no es ganarle al kirchnerismo, sino volver a unir a la Argentina». De esta manera, el jefe comunal dejó en clara su postura adversa contra algunas manifestaciones contra funcionarios nacionales.

Al mismo tiempo, Macri aseguró que la situación que vivieron ambos funcionarios kirchneristas «hay que atribuirla al clima de confrontación que han generado antes, que no ha hecho ningún otro Gobierno».