Barrionuevo y De la Sota
El gobernador cordobés se quejó del “estilo de confrontación” de la Presidenta.

Ya no los organiza en su casa de Punta Mogotes, con la piscina resguardada por una frondosa arboleda. Pero sigue haciéndolos en su casa, ahora un hotel cinco estrellas de los gastronómicos, en el mismo barrio en el sur marplatense y con el mismo tono opositor.

Luis Barrionuevo llevó adelante ayer su tradicional asado, con cientos de invitados del gremialismo aglutinado en la CGT Azul y Blanca, que preside, y un invitado que expresa sus deseos de cara al 2015, el gobernador José Manuel de la Sota, a quien ve como el candidato presidencial del peronismo no K.

“Sembramos camino con una expectativa que creemos que es la correcta”, dijo de la Sota cuando se lo consultó sobre su eventual candidatura. Pero el cordobés se mostró más preocupado en diferenciarse del estilo de confrontación “que propone el gobierno: es un estilo lamentable, provoca indignación y genera mal humor. Todo el mundo habla de crispación, pero hay que ver que se genera de arriba para abajo. El clima es feo y genera estas actitudes de escrache”.

Se refería a las situaciones que vivieron el vicepresidente Amado Boudou, abucheado en un acto en Santa Fe, y el viceministro Axel Kicillok, insultado por los pasajeros del barco donde viajaba. “Los canales de diálogo están obstruidos. El país está enfermo de agresividad, principalmente por parte del gobierno, y parece ser que para muchos el escrache es el último recurso”, dijo el gobernador.

El asado se sirvió en el Hotel Sasso. El anfitrión se ubicó a la cabecera, junto al economista Jorge Sarghini (“no se puede manejar la economía desconociéndola”, sostuvo), líderes sindicales -entre ellos, el jefe de los viajantes, Luis Cejas– y de la Sota. Luego de las costillitas, acompañadas por tinto mendocino, Barrionuevo leyó un documento con reclamos (paritarias libres, un piso del 30% de aumento cada seis meses para compensar los aumentos; modificación de la retención de Ganancias), que cerró con la frase: “Basta, sin unidad no hay solución”, entre aplausos.

A de la Sota se lo consultó sobre posibles alianzas, concretamente con Mauricio Macri. “Es bueno -dijo- que dirigentes de distintos partidos políticos conversemos sobre cómo arreglar los problemas que tiene la gente”.