Wall Street

El Dow Jones de Industriales profundizó la baja, hasta 1,6%, y se alejó de los 14 mil puntos. La indefinición de las elecciones italianas despertó la incertidumbre sobre el devenir de la economía.

La euforia alcista a prueba de malas noticias dejó un margen este lunes para la fuerte corrección de precios, después de que el Dow Jones de Wall Street sondeara desde inicios de año los 14.000 puntos, en niveles máximos desde octubre de 2007.

El principal indicador de Wall Street bajó 1,55% debido al miedo a una situación de ingobernabilidad tras las elecciones italianas que puede afectar a la tercera economía de la zona euro y conspirar contra la esperada reactivación de la actividad en el Viejo Continente.

El Partido Democrático de izquierda de Italia se adjudicó la victoria en la Cámara de Diputados, pero el duelo en el Senado, con casi el 90% de los votos escrutados, plantea una situación sumamente difícil, ya que ninguna de las formaciones alcanza la mayoría, ni siquiera en alianza con aquellas más pequeñas.

«El resultado aún incierto en las elecciones en Italia, en una primera etapa, hicieron que los mercados abrieran exageradamente al alza, por un boca de urna. A medida que pasaron las horas, el triunfo del partido gobernante no se confirmó y eso trajo a la realidad a los mercados«, expresó el analista Marcelo Trovato, de Pronóstico Bursátil.

En ese contexto, el Dow Jones, que agrupa a treinta de las mayores empresas cotizadas de EEUU, restó 216,4 puntos para colocarse en las 13.784,17 unidades, el selectivo S&P 500 perdió el 1,83% y el índice compuesto del mercado Nasdaq resignó el 1,44 por ciento.

«El pilar número uno de la economía norteamericana es la política monetaria de la Fed, y desde 2009 hasta la reunión de política monetaria de diciembre, siempre apuntaron a una misma línea. Una Reserva Federal estimulando, detrás de los precios, como salvaguarda de última instancia. El mercado siempre tuvo lo que se llama moral hazard. Si hay algún problema, mejor, porque la Fed sale y lo contiene con política monetaria», refirió Ariel Squeo, director de ICB Argentina.

«Algunos presidentes de la Reserva aparecieron y opinaron en enero que se estaban excediendo. Por primera vez en el mercado observaron que la Fed podía empezar a retirarse y eso es muy negativo. Los precios subieron básicamente por estímulos monetarios», continuó Squeo. Para el analista, «lo que vamos a tener en el corto plazo es un cambio de tendencia«, después de que el Dow Jones de Industriales y el S&P alcanzaran sus niveles máximos desde octubre de 2007, muy cerca de sus máximos históricos, y el Nasdaq llegara a su punto más alto en doce años.

En una sesión volátil en el mercado norteamericano, las acciones de los bancos y del sector financiero se encontraban entre las de peor desempeño por el temor de la exposición del sector a la masiva deuda de Italia. El índice bancario KBW cayó un 2,7 por ciento.

«Europa, EEUU y China representan el 66% del PBI mundial. Europa es el 20% de toda la actividad del mundo. En Europa hay una recesión que va a contagiar y va a impactar al resto del mundo, es un consumidor menos. Los problemas de China están asociados a una Europa ‘más lenta’. Si no hay una política monetaria expansiva, en Europa no vamos a sacar nada bueno», describió Ariel Squeo.

EEUU enfrenta un recorte de gastos

Ariel Squeo subraya además que «en esta semana se define el recorte de gasto público que opera a partir del 1° de marzo y que es un remanente del fiscal cliff».

Jorge Suárez Vélez, de Bulltick Capital Markets, asegura que «esta es una corrección. Ojalá que sea suficientemente atractiva, pero tengo mis dudas, porque hay demasiado dinero en juego». Acotó que «lo que están buscando Barack Obama y los demócratas es que ese recorte presupuestal sea lo más doloroso posible, para que la opinión pública se le eche encima  a los republicanos».

«Esto es pura política, pero los medios están presagiando el fin del mundo, lo que es ridículo. El recorte efectivo es de u$s44 mil millones, cuando el paquete de ayuda a  Nueva York por el paso del huracán Sandy es de 52 mil millones. El que está diciendo que esto se colapsa por esa cantidad es como decir que por el huracán en Nueva York la economía se va a acabar», argumentó Suárez Vélez.

Los inversores vieron con desconfianza que el presidente de EEUU pidiera a los gobernadores estatales que ayuden a presionar para que el Congreso se comprometa a lograr un acuerdo que evite los recortes automáticos del gasto público por u$s44 mil millones, que podrían ampliarse a u$s85 mil millones si se suman eventuales ejecuciones presupuestarias, la mayoría en el rubro de Defensa, que deben entrar en vigor esta semana.

Squeo consideró que «algo de recorte va a haber, en un momento en el que la economía norteamericana está débil. El dato de PBI en los EEUU fue contractivo en el último trimestre de 2012 por primera vez desde 2009″.

«Sin embargo, lo que hizo el mercado fue soslayar este dato y seguir subiendo, marcando máximos adicionales con rangos cada vez más chicos en cuanto a la suba semanal, en unos 100 puntos del Dow Jones, lo que no anuncia nada bueno«, estimó, por su parte, Marcelo Trovato.

Ariel Squeo recordó que «el fundamento de fondo es que no hay ninguna variable de la economía norteamericana que esté apoyando el crecimiento, en una economía que no está acostumbrada a políticas austeras».

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