Donacion_UATRE-Punta del Agua

El gremio que nuclea a los trabajadores de UATRE (Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores), respondieron a la petición que le realizaran  días atrás desde la Escuela N° 56 de la localidad de Punta del Agua, distrito Fiambalá; haciendo llegar en el día de ayer una importante donación consistente en guardapolvos, camisetas y pantalones deportivos, golosinas para la totalidad de los niños de esa localidad.
Esta gran iniciativa tomada por docentes de esa casa de estudios, a la que se sumó con toda la buena predisposición el Delegado en Catamarca, Ramón Ferreyra, como así también la Sra. Marta Palacios y Carmen Viltes, hicieron entrega personalmente a cada uno de los niños el guardapolvo correspondiente, que sin lugar a dudas es de mucha utilidad en esa población que en su gran mayoría son de muy escasos recursos.
La directora del establecimiento escolar, Sra. Zulema Carrizo de González,  expresó su regocijo por esta importante donación que cubre una gran necesidad de varias familias, además de brindar una mejor imagen de todos los niños que asisten a diario a educarse.
En tanto que el delegado del gremio UATRE, Ramón Ferreyra, dijo que “el guardapolvo es lo que dignifica a los niños y los ponen en igualdad de condiciones, sin importar la clase social de la que provenga. Con el guardapolvo todos son iguales”. También dijo sentirse muy congratulado al conocer esta bella localidad, de observar la humildad y respeto de la gente; de ver una escuela muy bien organizada y en perfectas condiciones gracias al trabajo de toda la comunidad educativa, prometiendo volver siempre que le sea posible. A su vez explicó que desde el gremio al que representa se trata de ayudar a quienes más necesitan, en especial al interior de la provincia como en este caso.
La indumentaria deportiva entregada, servirá para que los niños que participen de esa escuela en cualquier evento deportivo, puedan identificarse e integrarse como los demás estudiantes de cualquier otro lugar donde pudiesen visitar.

Por último se hizo entrega de golosinas que fueron el detonante para que estallen las sonrisas en cada una de los humildes rostros de los pequeños niños del norte Fiambalense.