Arsenal - Racing

El inicio de la decimocuarta fecha del Torneo Final se inició con un espectáculo donde los protagonistas se caracterizaron por su constante inestabilidad a lo largo del campeonato. Por lo tanto, cuando se levantó el telón en el Viaducto, el partido se presentaba con una incógnita: ¿Podían Racing y Arsenal mostrar un duelo entretenido?

En la primera media hora de juego no se generaron situaciones de peligro. Los de Sarandí insinuaban con la llegada del gol, pero la alarma en el área de Saja no se encendía. Sólo con un córner, ejecutado por el “Marciano” Ortiz el riesgo se hizo sentir en el arco académico, ya que Darío Benedetto ejecutó una media vuelta muy técnica pero imprecisa. El remate cruzado fue la primera advertencia para los conducidos por Luis Zubeldía.

Recién a falta de cinco minutos para el descanso, los de Avellaneda tuvieron la primera chance para romper el marcador. Tras un pelotazo frontal, Bruno Zuculini logró anticipar a Hugo Nervo y con la punta de su botín le cambió la trayectoria a la pelota. La buena reacción de Campestrini llevó a que el “Arse” mantenga la valla invicta.

En el inicio del segundo tiempo, los conducidos por Gustavo Alfaro aprovecharon muy bien la pelota parada. Siendo un recurso utilizado a la perfección por los de Sarandí, Jorge Ortíz ejecutó la falta para que Nicolás Aguirre convierta el primer tanto del cotejo. El 1 a 0 en el despertar del segundo tiempo generaba gran expectativa para los 43 minutos que quedaban por jugarse.

Con el gol en contra Racing no reaccionó. El ingreso de Ricardo Centurión tampoco modificó la actitud de un equipo desvanecido desde el primer minuto. Sólo con pelotazos frontales y con ocasiones muy desprolijas, los “albicelestes” intentaban llegar al empate, mientras que el “Arse” buscaba aprovechar los contragolpes con la velocidad de Darío Benedetto y la técnica del «Marciano» Ortíz.

Cuando Luis Zubeldía descompensó al equipo, con los cambios realizados, Sebastián Saja tuvo que aparecer para que la “Academia” siga manteniendo las esperanzas del empate. En una primera situación le sacó con el pie un mano a mano a Carlos Carbonero y en una segunda instancia, una vez más, el “Chino” se agigantó para arrebatarle la pelota a Nicolás Aguirre cuando el volante se perfilaba para liquidar el duelo.

Los centros llovidos, previsibles y sin sorpresa no fueron suficientes para un Racing que careció de ideas y coraje. En contrapartida, el buen planteo que hizo Gustavo Alfaro, con el gran trabajo visto en la semana a través de la pelota parada, ubica a Arsenal a cinco puntos de Newell’s y el sueño de pelear el campeonato aún está vigente.