Armas tumberas

El Sub Comisario Julio David Romero, de la Comisaria Fiambalá, dio a conocer que días pasados recibieron un llamado por parte de los directivos de la Escuela N° 128 del barrio Entre Ríos de esta ciudad, donde alertaban que grupos de adolescentes que concurren al nivel C.B.S (Ciclo Básico Secundario), se encontraban alterados con la intención de agredirse en barras y que portaban algunas armas caseras para ese fin.
Inmediatamente el personal policial concurre al lugar para constatar lo que allí ocurría y realizar una requisa, donde efectivamente encontraron armas caseras denominadas “tumberas”, consistentes en palos, cadenas de bicicletas, motocicletas y motosierras debidamente confeccionadas con elementos punzantes y cortantes en sus puntas; también facas hechas de tijeras desarmadas para agredir con gravedad en caso de peleas.
Similar situación ocurrió en el establecimiento de la Escuela N° 104 del B° Pampa Blanca, donde la directora de dicho establecimiento encontró entre las pertenencias de alumnos, elementos similares a los mencionados, quien de inmediato se dirigió hacia la dependencia policial para depositar estas “armas” y realizar el acta correspondiente como autoridad de ese establecimiento escolar.
A raíz de la gravedad que significa lo encontrado por la policía, el Sub Comisario Romero informó al juzgado de menores y Fiscalía de la 5° Circunscripción de la cabecera departamental, quien además citó a los progenitores de los menores para informarles lo que estaba sucediendo y mostrarles los elementos incautados. Por otro lado, las autoridades educativas de cada establecimiento, ya se encuentran realizando las actuaciones correspondientes ante la grave y atípica situación que les toco vivir.
Esta noticia causó gran desconcierto en la sociedad Fiambalense, reconocida por su tranquilidad y armonía, dejando abierto varios interrogantes sobre lo que le está pasando a la juventud y el rol que deberían tomar los padres en sus hogares.
Es digno destacar el significativo trabajo que lleva adelante el personal policial y educativo de Fiambalá, pero también hay que tener en cuenta que en este tipo de situaciones la mayor parte de responsabilidad lo tienen los padres de los menores, quienes deben saber y estar al tanto de lo que sus hijos hacen fuera del seno familiar y hacerse cargo de sus accionares, comprometiéndose a mejorar en la educación familiar  para evitar acciones que lamentar algún día.

Seria impensado medir las consecuencias o daños que producirían en una persona estos elementos que se muestran en las fotos. Por ese motivo y a través de este medio de prensa, pedimos  a cada uno de los responsables de estos menores que no saben medir las consecuencias de sus accionares, que reflexionen y aporten para continuar con esa comunidad tranquila que siempre fue Fiambalá.