SYRIA-CONFLICT

Rusia aseguró hoy que planea firmar un contrato para vender al menos diez aviones de combate MiG 29MM2 a Siria, pese a objeciones de Estados Unidos y otros países por otras ventas de armas al gobierno del presidente Bashar Al Assad en coincidencia con la guerra civil que se libra en Siria.

Dentro de Siria, en tanto, continuaron hoy los combates por el control de Al Qusair, donde el Ejército nacional sirio y combatientes del movimiento libanés Hezbollah luchan contra insurgentes que controlan parte de esa estratégica ciudad ubicada en la frontera con el Líbano, informaron activistas.

«La entrega de armas al régimen de Assad es un error»
John Kerry, secretario de Estado de Estados Unidos

Las chances de una rápida solución política a la guerra en Siria entre gobierno y opositores se alejaron esta semana luego de que Al Assad rechazara la exigencia de renunciar y de que la oposición anunciara que no participará de una conferencia de paz que Rusia y Estados Unidos quieren convocar en Ginebra en junio.

Esta semana también creció el temor a una carrera armamentista en Siria y a una regionalización de la crisis luego de que la Unión Europea (UE) diera luz verde para dar armas a la oposición y de que Rusia confirmara planes de vender a Damasco su sistema de misiles antiaéreos S-300 pese a advertencias de Israel.

Al Assad dijo ayer que Rusia ya cumplió con parte de sus contratos, pero no precisó si Siria ya recibió los S-300 rusos.

Hoy, en Moscú, el director del consorcio ruso MiG, Serguei Korotkov, dijo a la agencia de noticias local Interfax que una delegación siria está en la capital rusa «concretando los detalles» de un nuevo contrato para adquirir más de 10 aparatos del tipo 29MM2.

Aunque Rusia defiende los suministros de armas a Damasco con el argumento de que se trata de ventas a autoridades legítimas, varias fuentes próximas a la industria militar rusa y al consorcio estatal de exportación de armamento (Rosoboronexport) han descartado que los S-300 estén ya en Siria.

Esta semana, el vicecanciller ruso, Serguei Riabkov, dejó claro al respecto que los S-300 son un «factor de contención» de cara a una eventual intervención militar exterior en el país árabe.

Quejas desde Washington

Desde Washington, los cancilleres de Estados Unidos y Alemania instaron hoy a Moscú a no poner en peligro la conferencia sobre Siria en Ginebra, al insistir en que el suministro de armas por parte de Rusia a Damasco «no ayuda» a los esfuerzos para solucionar el conflicto.

«Les decimos a nuestros colegas rusos que no pongan en peligro la conferencia de Ginebra. La entrega de armas al régimen de Assad es un error», subrayó el ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Guido Westerwelle, tras reunirse en Washington con el secretario de Estado norteamericano, John Kerry.

Según Kerry, «no ayuda» el envío de misiles antiaéreos rusos S-300 al régimen, como anunció ayer el presidente Assad, «mientras estás intentando organizar la paz y crear paz», informó la agencia de noticias EFE.

Fracaso opositor

En Turquía, la oposición política siria en el exilio, dominada por islamistas y bajo presión para incluir a más sectores laicos, cerró hoy una semana de debates sin poder elegir nuevo presidente en medio de permanentes diferencias y pese a gestiones de Occidente para que llegaran a un acuerdo.

La Coalición Nacional Siria (CNFROS) quiere representar políticamente a la oposición a Al Assad, pero su fragmentación creciente y las tensiones entre sus principales apoyos regionales, Qatar y Arabia Saudita, complican cada vez más la meta.

En un desplante a Estados Unidos y el Reino Unido, la CNFROS anunció ayer que no participará en una conferencia impulsada por Washington y Moscú para poner fin a la guerra en Siria a pesar de presiones de los norteamericanos y británicos, que lamentaron la decisión, pero dijeron esperar que no haya sido la última palabra.

La decisión se tomó en el séptimo día de una reunión de los 63 miembros de la CNFROS en Estambul para debatir sobre la ampliación del organismo y la aprobación del gabinete ministerial encabezado por Ghasan Hito y, sobre todo, para elegir un nuevo presidente que reemplazara a Moaz al Jatib, quien dimitió en abril.

Hoy, en la octava y última jornada, la CNFROS anunció en un comunicado que los debates terminaron anoche sin un acuerdo sobre el nuevo presidente de la coalición pero con el consenso de admitir 51 nuevos miembros, lo que casi duplica el tamaño del organismo y eleva a 114 el número total de participantes.

La desconexión y las tensiones entre la oposición en el exilio, por un lado, y los insurgentes y la oposición política en Siria, han ido creciendo con el tiempo.

Esta semana, la oposición política de dentro de Siria fustigó duramente a la CNFROS, acusándola de no representarlos y de atentar contra las metas de la revolución contra Al Assad.

La elección del nuevo presidente se ha pospuesto hasta el 12 de junio próximo, agregó la nota de la CNFROS.

Al Qusair

También hoy, en Siria, activistas opositores dijeron que los insurgentes que combaten en Al Qusair recibieron hoy refuerzos que lograron infiltrase en la ciudad para combatir al Ejército nacional y sus aliados de Hezbollah, informó la cadena CNN.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, una organización pro-opositora con sede en Londres que da informaciones sobre la situación en Siria, dijo que aviones de combates atacaron hoy un convoy que trataba de evacuar heridos de Al Qusair y mataron al menos a siete personas, agregó CNN.

La ONU estima que más de 70.000 personas murieron en Siria desde el inicio de la crisis, en marzo de 2011, con protestas reprimidas. La aparición de una insurgencia apoyada por países de la región tranformó el conflicto en una guerra que devastó ciudades y dejó millones de refugiados o desplazados.