Feclisa

La crisis sanitaria en la Provincia no da tregua. El sector privado también atraviesa por una delicada situación financiera. Tanto la Obra Social de los Empleados Públicos (OSEP) como PAMI, las obras sociales más grandes en Catamarca, adeudan parte de enero, febrero y marzo a la Federación de Clínicas y Sanatorios (FECLISA). Para los empresarios de la salud se rompió la cadena de pago. Ante esta situación, esta entidad analiza la posibilidad de cobrar un plus o arancel diferenciado.
Jorge Saavedra, presidente de FECLISA, expresó que están muy preocupados porque a varios centros de salud privados se les está debiendo parte de enero, febrero y marzo por parte de OSEP. Mientras que PAMI desde hace 2 meses no abonan los honorarios. Además, contó que tienen muchos problemas con los afiliados porque no hay padrones y se realizan débitos sin justificación, precisó.
“Muchas (clínicas) están cobrando en cuotas porque no hay un cronograma de pago.
Tenemos muchos problemas contables y económicos. Hay roces por las prestaciones porque es insostenible”, aseveró.
En cuanto al monto adeudado, Saavedra aclaró que no se puede precisar una cifra, debido al existente “desorden administrativo”. Comentó que a algunos establecimientos les pagaron una parte de enero, a otros una parte de febrero y a otros una parte de marzo.
“No hay uniformidad en el pago. Queremos que la OSEP salde la deuda y que empiece a pagar en un solo pago y no en cuotas, como viene haciendo hasta ahora. Por ello, se está gestionando ante el Ministerio de Hacienda y Finanzas (Ricardo Aredes) para que se regularice esta situación”, sostuvo.
Desde la Federación se tiene pensado, anticipó, que si en este mes no se regulariza la situación (habida cuenta de que aún no hay certeza del aumento que se iba a hacer a partir de mayo y de junio), a partir de junio se dispondría cobrar un plus o un arancel diferenciado para poder compensar este déficit de pago de prestaciones. “El plus podría ser del 20 o del 30 por ciento de la prestación para segundo y tercer nivel de atención, que es para pacientes internados y alta complejidad. Si no tenemos ninguna respuesta, más adelante se tomarían otras medidas”, comentó.
Por su parte, directivos de un sanatorio privado céntrico consideraron que cobrar un plus o un arancel diferenciado es una medida extrema, que se va a utilizar en una última instancia. “Conocemos la realidad social de Catamarca. Lamentablemente, un copago es un costo para el bolsillo de la gente. Hoy las clínicas en Buenos Aires están pagando el salario en dos cuotas porque no lo pueden pagar en una. Estos últimos meses se agravó la situación financiera. Siempre tuvimos regularidad de pago. La actual forma de pago divide a la sociedad médica. La idea es percibir todos simultáneamente”, remarcaron.
Según los directivos, el diálogo con la OSEP se mantiene, pero está limitado al pago de las prestaciones, y advirtieron que el presupuesto de esta obra social depende del Ministerio de Hacienda y Finanzas que es el que debe autorizar partidas especiales para cubrir un aumento de los planes de salud (como el de los celíacos, indicaron a modo de ejemplo) y para el aumento de afiliados. Según contaron, todos los días se solicita audiencia al Ministro de Hacienda y Finanzas, pero hasta ahora no tienen respuesta.
“Queremos una previsibilidad, que se unifiquen los pagos, que sea para todos igual. Algunos sanatorios y el Colegio Médico ya cobraron marzo, pero las clínicas no y otros establecimientos no cobraron febrero. Entre los otros prestadores había un acuerdo de equidad para cobrar todos de manera conjunta, pero no se está cumpliendo. Otros Colegios ya cobraron el 50 por ciento de marzo y a nosotros no nos cancelaron febrero. No hay un orden administrativo; se están tapando agujeros. Si no alcanza, a todos deberían dar porcentualmente en la misma medida. Sería lo justo. A las clínicas debería darse primero porque tenemos costos salariales y empleados. El presupuesto de OSEP siempre va a estar complicado si no tiene una partida extraordinaria. Éste es un mes negro; no percibimos OSEP ni PAMI. Estos últimos meses se agravó la situación financiera”, confesaron.