Médicos Tinogasta

La implementación del nuevo sistema de ordenamiento de las guardias médicas en los centros de salud se quebró definitivamente ayer, al conocerse en diversos puntos de la geografía provincial, que los médicos de los planteles de los hospitales cabecera renunciaron en masa a las horas de guardia que les corresponde, desnudando los consultorios y dejando sin contención sanitaria a la población.
En primer lugar, tal como lo informó ayer en exclusiva este diario, se desató el problema en el área programática de Andalgalá, y se precipitó ayer la renuncia del titular, Luis Figueroa, y de la directora Asistencial del Hospital «José Chaín Herrera», María Lina Aliciardi. Allí se había recibido un 40% menos de horas de guardia, que fueron a parar al minihospital de Aconquija.
Una reacción similar se produjo en el área programática Nº 10 de Tinogasta, cuando la titular, Sofía Bellido, recibió la comunicación por mail del Ministerio de Salud para recortar también a la mitad el cupo disponible de guardias.
Los médicos tinogasteños y de Fiambalá se reunieron y renunciaron en masa, por lo que en el sector de emergencias solo quedó una guardia activa. Se afectó los servicios de cirugías, pediatría, anestesiología y tocoginecología; además de radiología, laboratorio y bioquímica.

Cuarenta porciento

Es el recorte en la totalidad de las horas de guardia que se aplicó en Andalgalá. En Tinogasta, de 18 horas de guardia por médico se pasó a 12.

«Sistema corrupto»

Los referentes de los trabajadores del área de salud, tanto de Autoconvocados, como de ASPROSCA, que agrupa a los profesionales del sistema sanitario, no dudaron en calificar el sistema recientemente implementado como «la corrupción de las guardias».
Es que la ministra Noemí Villagra, dispone ahora del decreto gubernamental que le facilita la reasignación de las horas de guardia para equilibrar el grupo de trabajadores. Sin embargo, esta circunstancia no hizo más que hacer estallar las áreas programáticas.
Las mismas situaciones que se vivieron en Andalgalá y Tinogasta, las más afectadas de todas, también se presentan en Recreo y en La Merced, donde también los directivos de los hospitales plantearon que será sumamente difícil sostener todos los servicios si se recortan las horas de guardia.
Y mientras todo ocurre, tanto la ministra de Salud, como todo el arco de sus funcionarios, se mantienen en silencio.