Choque de trenes

De acuerdo con la información proporcionada, el Tren 3725, chapa 19, se encontraba detenido al ingreso de la estación Castelar y tres minutos después fue embestido en la parte trasera por el Tren 3727 Chapa 1. Las dos formaciones «estaban con pasajeros y en servicio hacia Moreno», informó la Unidad de Gestión Operativa de las líneas Mitre y Sarmiento (UGOMS).

El ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, anunció hoy en conferencia de prensa desde Casa de Gobierno la interrupción del servicio para permitir el peritaje que determine si se trató de un siniestro o un accidente.

Randazzo aseguró que el tren Chapa 1 fue reparado el año pasado y que ahora «la justicia debe determinar si fue siniestro o accidente» esa colisión.

Ese tren «fue totalmente reparado el año pasado», tanto pisos, como frenos, dijo el ministro, quien precisó el Chapa 1 «paró en Flores, Liniers y Morón sin ningún tipo de inconvenientes», pero a partir de allí «el registro de la velocidad fue siempre en forma ascendente», pese a que antes de chocar «pasó por una señal amarilla que lo obliga a desacelerar» y dos señales de peligro que implican «detener el tren», detalló.
«A plena velocidad se produce la colisión», apuntó Randazzo y precisó que en el momento del choque el tren se movía a 62 kilómetros por hora.

Randazzo pidió «responsabilidad, seriedad y hablar sobre hechos objetivos» y destacó que «si se puede evitar no es accidente. Si no es accidente hay uno o más responsable, esa es la diferencia».

El funcionario dijo también que desde el momento en que ocurrió la colisión (7.07), «está trabajando un equipo» de su cartera, «en comunicación permanente con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el secretario de Seguridad, Sergio Berni».

Randazzo informó que el magistrado que tiene a cargo la investigación es el titular del Juzgado Federal número 2 de Morón, Jorge Rodríguez, y el fiscal es Sebastián Basso.

En tanto, los maquinistas de las dos formaciones y sus acompañantes fueron detenidos e incomunicados, informaron fuentes judiciales, que anticiparon que serán «indagados por estrago doloso seguido de muerte».
El vocero de prensa de La Fraternidad Horacio Caminos dijo a Télam que esperarán los resultados de las pericias técnicas para determinar qué fue lo que causó el accidente ferroviario en Castelar, pero aclaró que el motorman que manejaba la formación que embistió a la otra que estaba detenida «es una persona idónea, con trayectoria intachable y con 25 años de servicio».

«Se apagó la luz de golpe y se escuchó una explosión, yo estaba en el último vagón. Lo único que se sentían eran gritos y la gente comenzó a desesperarse para bajar, se pisaban entre todos», contó a Télam Germán Garay, quien se encontraba en el tren.

Francisca Alarcón, que vive en González Catán, y viajaba de Morón a Ituzaingó, dijo que «habitualmente el tren se detiene acá o más adelante» y contó que «estaba parada y sentí un ruido como una explosión y vi humo y todos se cayeron encima mío».

También Eliseo, un pasajero que viajaba en el tren que estaba detenido, dijo que al momento del impacto escuchó «un ruido muy fuerte y se cayeron pasajeros uno arriba del otro» y que luego salió por sus propios medios y ayudó «a personas que estaban atrapadas» en la formación.

«Estamos reviviendo Once en Castelar», dijo Paolo Menghini, el padre de Lucas, muerto en el accidente ferroviario de 2012.

Por su parte, María Luján Rey, madre de Lucas, dijo sentir «un dolor muy grande al pensar en toda la lucha diaria de los familiares por ponernos de pie, por trabajar para que esto no volviera ocurrir».

En el lugar de la tragedia trabajaron 300 personas, entre policías, bomberos y médicos y luego de que fueron retirados todos los heridos, el personal policial ingresó con perros para confirmar que no hubiera más víctimas en las formaciones.

El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, visitó hoy el Hospital de Haedo para «darle respaldo a las familias que tienen un ser querido accidentado y a este hospital para que desde el punto de vista médico se evite que haya más víctimas fatales», expresó el gobernador.

De las 315 personas que resultaron heridas y con lesiones, 283 fueron dadas de alta durante el día en los distintos hospitales y centros de salud de la zona de influencia del accidente, informó el Ministerio de Salud bonaerense.

Al final de la jornada, quedaban 32 personas internadas, cinco de las cuales están en terapia intensiva, y aún no se había difundido la identidad de las tres víctimas fatales del choque.

El gobierno nacional envió al lugar del accidente móviles de la Dirección Nacional de Emergencias Sanitarias (DINESA), ambulancias, unidades de terapia intensiva especializadas para el traslado de heridos, un equipo de profesionales de la Unidad de Asistencia en Crisis de la Dirección Nacional de Salud Mental y unidades de sangre para dotar a los hospitales de la zona.

También se hicieron presentes en el lugar del accidente, además de Randazzo, los secretarios de Transporte, Alejandro Ramos; y de Seguridad, Sergio Berni; el titular del Same, Alberto Crescenti; el ministro de Salud bonaerense, Alejandro Collia; el director nacional de Emergencias Sanitarias (DINESA), Gabriel Ive; y el intendente de Morón, Lucas Ghi, entre otros funcionarios.