El Jumeal

Durante tres meses, desde enero hasta marzo, la mayor parte del territorio provincial recibe del cielo (literalmente) toda el agua que deberá almacenar y cuidar para abastecerse durante los meses en los que no llueve ni con frecuencia ni con abundancia, como en ese trimestre.

Salvo la zona del este provincial, que tiene un régimen de lluvias diferente al resto del territorio catamarqueño, en todos los departamentos se espera que llueva entre 300 y 450 milímetros en los años más húmedos para Catamarca.

Pero ya desde 2011 la cantidad de milímetros de agua caída comenzó a menguar dramáticamente. El río de Anquincila, en Ancasti, se secó casi por completo en plena época de verano (fines de enero). Y ya es “habitual” señalar el escaso volumen de almacenamiento que tienen los embalses ubicados en todo el territorio provincial, en particular los que reciben el agua de las cuencas altas en los departamentos del este catamarqueño.

Para graficar el problema, basta con consultar el registro de lluvias del presente año para advertir lo lejos que está la medición de la media anual de precipitaciones: hasta hoy, cayeron 263,6 milímetros. Y ya pasaron los meses en los que el aporte será más importante.

No extraña en este contexto la imagen que ofrece tanto el embalse capitalino de El Jumeal, o el de Las Pirquitas, en Fray Mamerto Esquiú. O peor aún, el volumen de agua que aporta el río El Tala.

El río aporta a las plantas de potabilización de la empresa Aguas de Catamarca entre 250 y 300 metros cúbicos de agua por hora, pero el nivel está muy por debajo de lo esperado para la época, que deberían ser por lo menos 450 metros cúbicos por hora.

Esta disminución, que los propios técnicos de la empresa advierten y que se lo señalaron a El Ancasti, por ahora no tuvo un impacto directo en el suministro a los usuarios. Es que aunque las temperaturas no sean las habituales para la estación, igualmente el consumo no se elevó demasiado como para comprometer el ritmo de ingreso de agua a las plantas de potabilización.

El cauce de El Tala se divide en tres a la altura de La Brea. La mayor parte va a la Planta de Potabilización Nº 2 de la avenida Ocampo, a la altura del barrio Fray Mamerto Esquiú. Una segunda porción va hacia la planta más pequeña de potabilización que está en La Brea, que alcanza para las aproximadamente 30 familias que tienen propiedades en la ruta Nº 4 hasta El Calvario. Y lo que sobra, que es muy poco, va hacia El Jumeal.

Pero en su curso, la gente que vive a la vera de la ruta ya conectó bombas impulsoras para sacar agua sin potabilizar para usarla en las piletas o para lavar vehículos. Así, es casi nulo el caudal que llega hasta El Jumeal.

1.000.000 De metros cúbicos de agua tiene como capacidad máxima de almacenamiento El Jumeal. Ahora el nivel está por debajo de la mitad del límite.

230 Metros cúbicos de agua por hora está aportando el río El Tala. El nivel esperado para la época es de casi el doble: 450 m3 por hora o un poco más.

8 Milímetros de lluvia se registaron en la última precipitación, el viernes. Elevó la marca anual a 263,6 milímetros, muy lejos de la media, que es de 450 mm.