Pan

En las góndolas, el panorama es claro, las compras se ven limitadas en el transcurso de cada semana y ya preocupa a los frecuentes consumidores, ya que en el caso de la harina común de marca poco reconocida, los precios llegan a los 10 pesos superando los valores de la harina leudante, triple cero, la que comúnmente se la encontraba a precios superiores a la común.
Por su parte, los comerciantes del rubro gastronómico insisten en que la situación se torna cada vez más compleja, ya que la harina es una materia fundamental para la producción, mostrándose por estos días en precios elevados, y hasta en distribuidoras no se logra conseguirla y esta escases genera merma en las producciones.
Así lo dieron a conocer varios comerciantes del rubro en principales locales de la ciudad, quienes al manifestar que pese al acuerdo de precios en el nivel nacional, en principio solo se encuentran algunos de los productos convenidos, aunque con el correr de los días, la ausencia de varios se hace progresiva y tratar de conseguirlos en supermercados y hasta en distribuidoras, se ha vuelto una odisea, por lo que las producciones de bares y casas del rubro, limitan las producciones de ciertos platos o menús.
Competencia desleal
En este sentido, los minoristas aseguran que permanentemente intentan mantener el precio del kilo de pan, obteniendo mínimas ganancias.
Sin embargo, las grandes cadenas de supermercados instalados en la ciudad, exponen el kilo de pan entre 18 y 20 pesos, obteniendo ganancias iguales a las de los pequeños comerciantes, por lo que para estos últimos, la competencia resulta injusta y no son ellos los que de modo permanente perciben convenios y subsidios gubernamentales.

Congelamiento de precios: minimercados bajaron sus ventas hasta un 35 por ciento
Propietarios de algunos minimercados ubicados en los barrios de la zona norte de la ciudad de Catamarca, manifestaron sentirse perjudicados ante los convenios por el congelamiento de precios con varios supermercados de la ciudad, ya que los valores que estos representan son altos en las grandes cadenas, las que registran ganancias mayores y serios inconvenientes a la hora de conseguir algún producto. Sin embargo aseguran que son los que más beneficios obtienen a la hora congeniar acuerdos gubernamentales.
Por otro lado se refirieron a la imposibilidad de aumentar los costos en los diferentes barrios, porque se trata de consumidores beneficiarios de tarjetas Pro Familia, quienes exigen precios accesibles y no sería justo aumentar los precios porque los ingresos que perciben no son suficientes.
“Bajamos el precio llegando a un mínimo de ganancia. La harina ha tenido un incremento y eso ya afecta. Al kilo de pan se lo consigue a 12 pesos el francés y 13 pesos el con grasa, mientras que los supermercados los ofrecen a 18 y 20 pesos. ¿Por qué unos pueden ganar más que otros? En algunas zonas no se puede subir el precio”, señaló uno de los dueños de minimercado.
Chinos
Por otro lado puntualizaron en la competencia con supermercados chinos, los que se mantienen exentos de abonar el 21 por ciento de impuestos después de registrar el convenio con el Gobierno, por lo que aseguran que el pequeño empresario se encuentra cada vez más en desventaja.