Cristina Kirchner

Dijo que los que «se quedan con todo» el predio son la SRA y Ogden, una empresa que pertenece, según aludió, a «un coloradito que dijo que tenía un plan y nunca lo dijo», en referencia a Francisco De Narváez.

Cristina comenzó sus tuits llamando la atención a un artículo periodístico: “No lo puedo creer. What? Leo Tiempo Argentino `Cierran causa por polo gastronómico en la Sra`. Y eso qué es? Les cuento: en 1999 el Bapro le presta $106 millones a la Sociedad Rural”.

«El crédito se lo dan para la construcción de 5 pabellones feriales. Casi 50.000 mts 2, cines, restaurantes, etc.(…) Lo iban a construir en el predio de Palermo que el Gobierno `les vendió`, en los `90, a precio vil que además nunca pagaron. Es la venta que revoqué por decreto ordenando la recuperación del predio por constituir una estafa al patrimonio estatal», agregó.

En otro tuit, Cristina señaló que a ese decreto suyo “lo paró una cautelar de la Cámara Federal en lo Clarín y Rural (sic), o sea Francisco de las Carreras, Graciela Medina y Ricardo Guarinoni, los conocidos de siempre. O sea, la Provincia de Buenos Aires puso $106 millones para que se construyeran obras que nunca se hicieron.

«La Sala 7ma de la Cámara del Crimen (jueces Mauro Divito, Juan Cicciaro y Mariano Scotto) que intervenían en la causa penal del préstamo. Declararon prescripta la causa y sobreseyeron a todos los imputados. Lo acabo de leer como les decía al principio. A quiénes sobreseyeron? Jaime Bernasconi, Juan Ravagnan, Eduardo de Zavalía, Luciano Miguens, Horacio Lavalle, Enrique Crotto y Juan María de Anchorena, entre otros», agregó.

Seguidamente, la Presidenta acusó que la Rural y la empresa Ogden de «quedarse con todo» y luego ironizó: «Qué quién es Ogden? Se acuerdan de un señor medio coloradito que decía que tenía un plan y que nunca se supo cuál era? Bueno parece que se develó el misterio».

«Esto indigna. Sobre todo porque seguro conocen a alguien que no podía pagar un alquiler y lo desalojaron, o le ejecutaron la hipoteca que no pudo pagar, o que nunca consiguió un préstamo ni para comprarse una bicicleta. El «País del no me acuerdo» (según qué) y del «No te pago» (según quién). ¿Se dan cuenta de qué hablamos, cuando hablamos de democratización de la Justicia?», concluyó.