Xbox One

Microsoft dio una histórica marcha atrás a los más criticados requisitos para su flamante consola. La competencia con Sony y su PlayStation 4 se acrecienta.

Microsoft fue criticada por las vagas declaraciones que hizo sobre si permitirá a los compradores de la Xbox One utilizar juegos de segunda mano. Los usuarios también expresaron su disgusto por el requisito de que la consola se conecte a internet al menos cada 24 horas.

Don Mattrick, presidente de la división de Entretenimiento Interactivo de Microsoft, dijo en una entrada de blog que la conexión a internet ya no será requerida para jugar en la Xbox One después de su instalación inicial y que los usuarios podrán compartir y jugar videojuegos de la misma manera como lo hacen con el Xbox 360.

Asimismo, Microsoft eliminó la restricción de regiones, por lo que un mismo juego podrá ser empleado en cualquier parte del mundo.

Mattrick dijo que los cambios son en respuesta a la retroalimentación que recibió Microsoft desde que reveló los planes para la consola en mayo.

«Ustedes nos dijeron lo mucho que les gustaba la flexibilidad que tienen hoy con los juegos en disco. La posibilidad de prestar, compartir y revender estos juegos a su discreción es de increíble importancia para ustedes», escribió. «También es importante para ustedes la libertad de jugar desconectados, por períodos indefinidos, en cualquier parte del mundo».

En un anuncio que tenía la intención de opacar a Microsoft, Sony anunció que su nueva consola PlayStation 4 no requerirá una conexión constante a internet y que la compañía no restringiría las ventas de juegos usados, aunque el control de ello recaerá sobre los desarrolladores de los títulos.

Ambas consolas saldrán a la venta en los próximos meses, a precios de u$s499 la Xbox One y de u$s399 la PS4.