Mauro Bianchi

Mauro Bianchi salió al cruce de los dirigentes de Pumas de México que lo acusaron de entorpecer la llegada de Emanuel Gilgiotti al equipo México y reconoció que si le acerca jugadores a su padre pero que no toma decisiones en Boca.

En el caso del delantero de Colón, Roberto Medina, gerente deportivo del elenco azteca, acuso al director técnico “Xeneize” y su hijo de ofrecerle algo al futbolista para que no se haga el pase.

Mauro Bianchi explicó que conoce a Gigliotti porque es amigo de su cuñado -Eduardo Domínguez, con quien el atacante coincidió en Al Boys- y confirmó que tienen una relación que le permite preguntarle si le interesa jugar en Boca. «Pero el tiene un su representante», dijo.

Además, señaló que muchas veces a él le ofrecen jugadores y que le consulta a su padre si le interesan, pero que no toma las decisiones. “No tengo la potestad de decidir por Boca, ni ganó dinero por eso, lo hago porque quiero que le vaya bien a mi viejo”, agregó.

“Si hago las cosas legalmente mi tarea es compatible con la de mi padre”, indicó Mauro y reconoció que es el representante de algunos jugadores «Xeneizes» pero que lo es desde antes que Carlos asuma como DT.

En Boca, Bianchi representa a Dino Castagno, Federico Bravo y Nahuel Zárate, todos debutantes en los torneos de verano, de la mano del «Virrey». El empresario explicó que todos están bajo su tutela desde las inferiores.

Para el tercer ciclo en el club, el «Virrey» tuvo como refuerzos a Claudio Pérez, Ribair Rodríguez y Juan Manuel Martínez. Los dos primeros son representados por Julio Alejandro Tymczyszyn, cercano al hijo del DT.

Sobre esta situación, Mauro explicó que estaban buscando otros jugadores del mismo apoderado y ante la imposibilidad económica, surgieron nuevos nombres que fueron del agrado de su padre.

«Conozco los parámetros de sueldos que se manejan en ciertos clubes» manifestó en relación a cuál fue su participación en las negociaciones. En ese sentido, dijo que no le arma el equipo a su padre y que ni siquiera se anima a hacerle comentario sobre el nivel de juego.

Por último, Mauro manifestó que muchos lo usan «para pegarle» a su «viejo». Sentenció que no está desactualizado y que tendría fuerzas para seguir si hace otros seis meses tan malos como primeros de 2013.