Papa Francisco y Arzobispo de Bs As. Mario Aurelio Poli

Francisco impuso el palio, símbolo de comunión con el obispado de Roma, a 35 prelados de todo el mundo, entre ellos su sucesor al frente de la curia porteña, Mario Poli. La ceremonia tuvo lugar en la basílica de San Pedro en el Vaticano.

El papa Francisco impuso hoy en el Vaticano el palio, símbolo de comunión con el obispo de Roma, a 35 arzobispos, once de ellos latinoamericanos y entre los que se encuentra su sucesor en el gobierno pastoral de la Archidiócesis de Buenos Aires, Mario Aurelio Poli.

Miles de personas asistieron en la basílica de San Pedro a la misa que ofició el pontífice en la solemnidad de Pedro y Pablo, los patrones de la Iglesia católica, y al inicio de la cual tuvo lugar la ceremonia de imposición de estas estolas, realizadas con lana de corderos bendecidos.

Estuvieron presentes 34 de los 35 arzobispos que debían recibir el palio de manos de Francisco en su primer año de pontificado, puesto que el de Hue (Vietnam), lo recibió en su Sede Metropolitana.

De Latinoamérica, el papa impuso el palio a los brasileños Antonio Carlos Altieri, arzobispo de Passo Fundo; a Eduardo Castriani, arzobispo de Manaus, y a Moacir Silva, arzobispo de Ribeirao Preto, así como a los bolivianos Jesús Juárez Párraga, arzobispo de Sucre, y Alfredo Gualberti Calandrina, arzobispo de Santa Cruz de la Sierra.

Otros arzobispos latinoamericanos que recibieron el palio fueron los mexicanos Rogelio Cabrera López, arzobispo de Monterrey; Alfonso Cortés Contreras, arzobispo de León, y Fabio Martínez Castilla, arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, así como los argentinos Carlos María Franzini, arzobispo de Mendoza; Ramón Alfredo Dus, arzobispo de Resistencia, y Mario Aurelio Poli, arzobispo de Buenos Aires.

La ceremonia de bendición e imposición del palio tuvo lugar al principio de la misa que ofició el pontífice, siguiendo así la línea establecida el año pasado por el papa emérito Benedicto XVI, ya que con anterioridad la imposición de estas estolas se realizaba tras la homilía.

A la ceremonia asistió además una delegación del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, encabezada por el metropolitano de Pérgamo, Ioannis (Zizioulas), co-presidente de la Comisión mixta internacional para el diálogo teológico entre la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa.

Es tradición que una delegación del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla asista al Vaticano en esta fecha, mientras que el 30 de noviembre, festividad de San Andrés, el patrón de la iglesia ortodoxa, una delegación de la Santa Sede viaja a Estambul, sede del Patriarcado ecuménico.

La iglesia ortodoxa también venera a San Pedro y San Pablo como patrones de la Iglesia Universal.

El Palio es una faja de lana blanca, de entre cuatro y seis centímetros de ancho, con seis cruces de seda negra bordadas longitudinalmente. Están confeccionados con la lana de dos corderos. Al principio era un signo litúrgico exclusivo de los papas, aunque más tarde éstos lo concedieron a los obispos que habían recibido de Roma una especial jurisdicción.