enfrentamientos en Egipto

La agencia de noticias AFP difundió un comunicado oficial en el que se confirman las víctimas fatales por enfrentamientos entre la Policía y los seguidores de Mursi, derrocado este martes 3 de julio. EEUU comenzó la evacuación de todos sus ciudadanos en el país.

Cuatro personas murieron el miércoles en enfrentamientos entre partidarios de Mohamed Mursi y las fuerzas de seguridad de Egipto en la ciudad de Marsa Matrouh, en el norte del país, después de que el presidente islamista fuera derrocado por los militares, dijo un gobernador estatal.

El gobernador Badr Tantawi confirmó a la agencia de noticias Reuters –en una conversación telefónica- que las víctimas fatales eran partidarios de Mursi.

Además, diez personas resultaron heridas en el ataque llevado a cabo por un grupo de hombres armados partidarios de Mursi contra la sede de los servicios de seguridad de esa ciudad de la costa mediterránea, cercana a la frontera libia.

En un comunicado televisado, el comandante de las Fuerzas Armadas anunció que «se suspende la Constitución», «el titular del Tribunal Supremo asume la presidencia» y llamará a «elecciones presidenciales y parlamentarias». No se conoce el paradero del ahora derrocado presidente Mursi. Sí se sabe que tiene prohibido abandonar el país. Mientras, cientos de miles de egipcios festejan en la plaza Tahrir.

El ultimátum de las Fuerzas Armadas a Mursi, en el que le exigían que tomara en cuenta las «reivindicaciones del pueblo», expiró este miércoles. Ahora, según la agencia oficial Mena, la «hoja de ruta» prevé «un corto período de transición, tras el cual habrá elecciones presidenciales y legislativas».

La agencia Reuters informó que el segundo grupo islámico más grande de Egipto, el Partido Nour, asegura que está de acuerdo con el plan del Ejército para que el país evite el conflicto. Manifestantes opositores se concentran en la plaza Tahrir de El Cairo para celebrar la destitución.

Debido a los episodios en Egipto, los Estados Unidos ordenaron evacuar al personal de su embajada en El Cairo como medida de seguridad. La Casa Blanca, no obstante, todavía no se pronunció de manera oficial sobre el golpe de Estado.