Mangeri

Por su parte, el juez de la causa, Javier Ríos, resolverá en las próximas horas si dicta el procesamiento con prisión preventiva de Mangeri (45), único acusado del crimen de la adolescente, o si solicita una prórroga de diez días para definir la cuestión.

En tanto, los detectives de la División Homicidios de la Policía Federal remitieron esta tarde al Cuerpo Médico Forense dos muestras de rastros biológicos encontrados anoche, mediante el uso de la luz ultravioleta, en el edificio de Ravignani 2360, para analizar si pertenecen a la víctima.

Fuentes judiciales informaron a Télam que uno de los últimos testimonios relevantes incorporados al expediente fue el de un taxista que ayer declaró entre seis y siete horas ante detectives de Homicidios, primero, y luego frente el juez Ríos y la fiscal de Instrucción María Paula Asaro.

«Hay partes del relato que parecen inverosímiles, pero no tuvo fisuras y vamos a chequear toda la historia», dijo a Télam un investigador de la causa.

Según las fuentes, el testigo dijo que había recordado lo que le había ocurrido al ver el día del hallazgo del cadáver de Angeles imágenes del hecho por televisión y que se lo contó a su familia.

Las voceros judiciales dijeron que el hombre relató que el día anterior, cerca de las 14.30, él circulaba por Ravignani al 2300 por mano izquierda y un hombre salió de entre los autos estacionados, le hizo señas para detenerse y le pidió un viaje.

El hombre le dijo que tenía que cargar dos bolsas para llevar hasta la CEAMSE una más pesada que la otra.

Si bien explicó que él no quería hacer el viaje, el pasajero le ofreció poner un plástico en el baúl para no ensuciarlo y, finalmente, accedió.

Según este testimonio, como el taxista no podía hacer fuerza porque tiene un problema de cadera, Mangeri le pidió ayuda a unos transeúntes que pasaban por el lugar para cargar las bolsas y, luego, le pidió que lo trasladara unas cuadras hasta la CEAMSE.

El taxista contó que, al llegar al predio, detuvo la marcha, pero el pasajero lo hizo entrar a pesar de que el acceso está prohibido.

En ese momento, apareció un empleado de seguridad y el pasajero se bajó y comenzó a conversar con éste, tras lo cual, le hicieron poner el auto de culata y abrió el baúl para descargar las bolsas.

Según contó el taxista, el contenido de una de esas bolsas se movió y Mangeri le dijo que se trataba de un perro muerto, tras lo cual le pidió a los empleados del CEAMSE algo para golpearlo.

«Le trajeron una maza, de mango corto pero de martillo grande. Mangeri lo garroteó», dijo el taxista a los investigadores.
Luego, el encargado le entregó dinero a quienes lo ayudaron y le solicitó al taxista que lo llevara nuevamente hasta el edificio de Ravignani al 2360, dijo el testigo, quien agregó que el baúl de su auto había quedado manchado con sangre y que luego lo lavó.

Las fuentes señalaron que el taxi Polo fue entregado ayer a los investigadores y peritos de la Policía Científica buscaron rastros en el interior del mismo.

Además, los pesquisas comenzaron a revisar los videos de la causa para intentar detectar el paso de este auto, especialmente, la grabación del edificio de Ravignani 2330 -ubicado a metros del inmueble en el que vivían Angeles y Mangeri-, para ver si el vehículo aparece entre las 14 y las 15, como declaró el testigo.

Por su parte, el abogado Roberto Casorla Yalet contó hoy a Télam que él fue quien al enterarse de sus dichos le indicó a este peón de taxi que fuera a declarar a Tribunales.

«Este hombre sólo tiene la intención de ayudar y no aguantó más la presión de saber que quizás él fue quien llevó el cuerpo de Angeles hasta el predio de la CEAMSE», afirmó el abogado.

Y explicó que el testigo «tardó en presentarse a declarar porque tenía mucho miedo y porque el propietario del taxi le dijo que esperara porque iba a consultar con abogados».

El letrado añadió que el taxista también reconoció que luego del viaje de Mangeri aspiró el baúl, por lo que «a las dos de hoy se fue a buscar la aspiradora para entregarla a la Justicia».

Además, el juez y la fiscal participaron anoche de una inspección ocular en el edificio de Ravignani 2360 donde se allanó nuevamente el departamento donde vive Mangeri junto a su esposa, como así también el sótano del edificio, la terraza y otros dos departamentos que estaban vacíos.

Horas antes de ese procedimiento, Mangeri fue indagado por tercera vez desde que quedó preso y se negó a declarar sobre el crimen, aunque sí se refirió a un supuesto apriete por parte de policías para que se autoincriminara en el hecho y a una amenaza previa de varios hombres que se movilizaban en un auto Polo.

Angeles Rawson (16) fue encontrada asesinada el 11 de junio en un predio de la CEAMSE en la localidad bonaerense de José León Suárez, con dos vueltas de hilo sisal enrollado en el cuello y su cabeza cubierta con una bolsa de plástico de supermercado.

Los forenses determinaron que la adolescente, que había desaparecido el día anterior cuando regresaba de una clase de gimnasia en el predio de la CEAMSE de Colegiales, murió por aplastamiento dentro de un camión compactador de basura.