Egipto

Las Fuerzas Armadas destituyeron al presidente Mohamed Mursi. Suspendieron la Constitución y nombraron jefe de Estado al titular de la Corte Suprema. Habrá elecciones.

En un comunicado televisado, el comandante de las Fuerzas Armadas anunció que «se supende la Constitución«, «el titular del Tribunal Supremo asume la presidencia» y que llamará a «elecciones presidenciales y parlamentarias«.

Actualmente, se desconoce el paradero del derrocado presidente Mursi. Sí se sabe que tiene prohibido abandonar el país. Mientras, cientos de miles de egipcios festejan en la plaza Tahrir.

Entre tanto, aumenta la tensión por los posibles enfrentamientos entre los que festejan el accionar del Ejército y los seguidores del derrocado presidente.

Es más, un grupo vinculado a los Hermanos Musulmanes llamado Partido de la LIbertad y la Justicia llamó a los partidarios de Mursi a realizar sacrificios en defensa de la legitimidad del presidente frente a las peticiones de dimisión.

Según el diario RT, Mohamed al Beltagi, miembro de ese partido, dijo: «Despídete de tu madre, de tu padre y de tu esposa, porque sacrificarás tu alma para defender la legitimidad de Mohamed Mursi«.

El líder opositor Mohamed El Baradei, el patriarca copto Tawadros II y el gran imán Ahmed al Tayeb de Al Azhar, principal autoridad sunita de Egipto, participaron en la reunión que decidió esta “hoja de ruta”.

En efecto, El Baradei calificó el golpe de Estado como «un paso hacia la reconciliación nacional«. Además, el premio Nobel de la Paz aseguró que «se corrige así la Revolución del 25 de enero», que derrocó a Hosni Mubarack, y se responde a las demandas del pueblo egipcio.

El jeque de la institución islámica de Al Azhar, Ahmed al Tayeb, consideró que con esta iniciativa el dividido pueblo egipcio podrá «tender puentes», mientras que el papa copto, Teodoro II, dijo que la hoja de ruta se ha aprobado para «resolver el actual callejón sin salida».