Accidente Aereo en San Francisco

El avión Boeing 777 de Asiana Airlines, que se estrelló ayer en el aeropuerto de esta ciudad norteamericana, dejando dos muertos y varios heridos, se acercó a la pista a una velocidad «significativamente por debajo» de la normal.

Así o aseguró la titular de la Agencia estadounidense de Seguridad en el Transporte (NTSB), Deborah Hersman. Además, precisó, en conferencia de prensa, que el piloto pidió la autorización para no aterrizar y volver a ganar altitud, apenas 1,5 segundos antes del impacto.

«Durante la maniobra de aproximación, los datos indican que los aceleradores estaban en punto muerto y la velocidad en el aire estaba significativamente por debajo de lo normal», explicó Hersman en una conferencia de prensa en San Francisco. La visibilidad era buena en el momento del aterrizaje, precisó.

Los pilotos reactivaron los aceleradores para ganar altitud y los motores respondieron correctamente, dijo Hersman.

Las conversaciones en la cabina permitieron entender que «la petición de uno de los pilotos para acelerar fue enviada siete segundos antes del impacto. Y la petición (a la torre de control) para retomar altitud llegó un segundo y medio» antes de que la cola impactara contra el suelo, reveló la presidenta de la NTSB.

De todas formas, Hersman subrayó que es «demasiado pronto para llegar a una conclusión. Todas las opciones están sobre la mesa».

Por otra parte, señaló que no hay indicios en las grabaciones de que la aeronave tuviera problemas antes de que se estrellara.

Los investigadores se llevaron la grabadora de datos de vuelo a Washington, D.C. el sábado en la noche con el fin de empezar a examinar su contenido para hallar pistas de los últimos momentos del vuelo, informaron las autoridades. También tienen pensado entrevistar a los pilotos, a la tripulación y a los pasajeros.