avión siniestrado

Un avión de la aerolínea Asiana se ha estrellado esta sábado por la tarde cuando intentaba aterrizar en el aeropuerto Internacional de San Francisco, según la FAA, la Dirección de Aeronáutica Civil de Estados Unidos. Las autoridades han confirmado que hay dos muertos.

Según datos proporcionados por fuentes oficiales en la rueda de prensa que acaba de tener lugar en el aeropuerto de San Francisco, 181 personas han sido trasladadas a hospitales de los alrededores de la bahía de la ciudad, y 49 padecen heridas graves. Diez han sido ingresados en condiciones criticas en el Hospital General de San Francisco. Ocho son adultos, entre los 20 y 40 años, y otros dos son niños. 190 pasajeros se han auto-evacuado y uno permanecen sin contabilizar, sin que se sepa que ha sucedido con él.

291 pasajeros y 16 tripulantes viajaban en el avión 214, que había despegado de Seúl, capital de Corea del Sur. En el avión viajaban 61 americanos, 77 surcoreanos, 41 chinos y un japonés. Es el primer accidente de esta aerolínea que se produce en suelo norteamericano. El fuego y el humo procedentes de la aeronave estrellada se vislumbran en varios kilómetros a la redonda del aeropuerto de San Francisco, situado a 18 kilómetros a las afueras de la ciudad.

Dave Johnson, agente del FBI, ha descartado en la rueda de prensa que «el accidente se deba a un acto de terrorismo». El alcalde de la ciudad, Edwin-Lee, y la jefe de la Oficina de Bomberos de la ciudad, Janne Hayes-White, han estado también presentes en la rueda de prensa.

Los primeros datos que se tienen del accidente indican que la cola del avión se ha desprendido del aparato en la maniobra del aterrizaje arrojando columnas de humo negro al aire, visibles desde la lejanía. Testigos que se encontraban cerca del lugar de los hechos escucharon un enorme estruendo y observaron una nube de humo ascendiendo al cielo.

El aeropuert, que en las primeras horas del accidente permanecía cerrado, ha sido parcialmente abierto. Varios vuelos que iban a aterrizar en San Francisco han sido desviados a los aeropuertos de Los Ángeles, San José, Oakland y Sacramento.

Se desestima que las condiciones meteorológicas hayan podido influir en el accidente. En el momento del aterrizaje la fuerza del viento era de 18 kilómetros por hora.