Alfredo Román

Una de las mansiones más exclusivas de la zona norte, sobre las barrancas que dan al Río de la Plata, acaba de ser vendida: se trata de la residencia particular del embajador de Francia, Jean-Pierre Asvazadourian.

Según trascendió, el inmueble del diplomático habría sido adquirido por el empresario Alfredo Román (grúas). Aunque tampoco trascendió el monto de la operación, en el mercado una residencia de esas características ronda los 14 millones de dólares.

Se cree que la crisis que afecta por estos días al Viejo Continente tuvo que ver en la decisión. Sin embargo, desde la sede diplomática dijeron que la vivienda estaba alejada del centro de la Ciudad y no se adaptaba a las funciones requeridas.

“Una nueva residencia, conforme a las necesidades de una representación moderna como a la estructura urbanística del Buenos Aires actual, será adquirida en los próximos meses”, señalaron, según informa en su edición de hoy el diario Clarín.

Al mismo tiempo, las fuentes consultadas informaron que se está invirtiendo en la refacción del Palacio Ortiz Basualdo, donde funciona la Embajada gala, en Cerrito y Arroyo.

La mansión fue construida por los hermanos Meinville en 1943, por pedido de Corina Kavanagh, la misma que erigió el edificio que lleva su apellido frente a la Plaza San Martín.

Con una arquitectura clásica francesa, la majestuosa vivienda cuenta con cuatro plantas, fachada de piedra París y pisos de parquet de roble. En el exterior cuenta con un inmenso parque arbolado, pileta azulejada y varias estatuas clásicas de mármol.