Ariza en la escuela de Las Vallas

Por primera vez en su historia, la comunidad de Las Vallas, paraje de Belén, recibió al ministro de Educación José Ariza. La visita fue con motivo de festejarse el 25° aniversario de la escuela Nº 175 del lugar. El contingente integrado por el ministro Ariza, personal docente, maestras y supervisoras, se encaminó durante 18 kilómetros y entre los cerros, al caer la tarde y por la noche, hacia la escuela de Las Vallas, en un sufrido trayecto realizado a pie que insumió más de seis horas.
Arribaron al paraje en la madrugada del viernes y pudieron apreciar mejoras recientemente instaladas por la Subsecretaría de Ciencia y Tecnología del ministerio de Educación en el lugar, como la instalación un panel de placas fotovoltaicas para generar energía, y un calefón solar, provisto de la misma tecnología.
Luego comenzó el acto por los veinticinco años de la institución, y tanto el director saliente Gaspar Figueroa, como la actual directora Rosana Pico, y el titular de la cartera educativa, hicieron mención, entre otros, a dos hechos fundamentales: la unión y el trabajo de la comunidad vallense por un lado; y la decisión de dos gobiernos peronistas, por el otro, de inaugurar la escuelita en tan apartado y bello rincón de la geografía provincial en 1988, viéndose ahora concretar la ratificación de ese sentimiento y esa decisión en la actual gestión de la gobernadora Lucía Corpacci, a través de la presencia ministerial -única en su historia- festejando los 25 años de la institución. Hablaron también en el acto padres y extrabajadores no docentes, y se hizo entrega de distinciones tanto a primeros egresados como a exdocentes, entre ellos, el primer director de la escuela, Luis Felipe Sánchez y empleados de la escuela.

Más presencias

Se encontraban presentes autoridades de Pozo de Piedra de donde depende administrativamente Las Vallas, encabezadas por su intendente José Yapura, acompañado del exdirector Figueroa.
Los alumnos de jardín y de primaria brindaron, muy aplaudidos, espectáculos de danza para todos los presentes. A continuación, se sirvió un menú de mote y cabrito, y luego de soplar la velita de la torta cumpleañera, el ministro Ariza regresó con una comitiva más reducida hasta Pozo de Piedra.
El viaje para todo el contingente “fue inolvidable, áspero pero feliz tras apreciar la vida y el sacrificio de docentes y alumnos, que entregaron y entregan parte de sus vidas atravesando difíciles sendas y en extremas condiciones en aras de la educación”, dijo.