narco

La inquietante cifra se desprende de un trabajo de la universidad nacional de la ciudad, que examina la expansión de un negocio que mueve 2000 millones de pesos al año.

La guerra narco en Rosario ya dejó 1000 muertos desde el 2004, y el negocio del tráfico de droga ya mueve unos 2000 millones de pesos por año, números alarmantes que ponen foco en una realidad cada vez más presente en la ciudad santafesina.

Las cifras se desprenden de un trabajo multimedia de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), titulado «Calles perdidas: El avance del nactotráfico en Rosario», que ya puede verse online

El estudio afirma que desde que antes del 2004, año en el que comienza la expansión del negocio de la droga en Rosaio, las muertes vinculadas al narcotráfico no pasaban de los 70 casos anuales, mientras que en el 2012 superaron los 160 homicidios.

Preocupantemente, el relevamiento asegura que solo en la mitad de este año, hubo 116 homicidios, la mayoría relacionado con la guerra narco. Además, de ese elevado número de víctimas, el 90% eran jóvenes de entre 18 y 25 años.

«El negocio del narcotráfico se expande por los barrios de Rosario, dejando, junto a la millonaria recaudación, una espiral de violencia que involucra a bandas de jóvenes armados que se disputan territorios, poder y minúsculas proporciones de la ganancia», aseguran en el informe

De acuerdo a la UNR, en Rosario funcionan más de 400 kioscos minoristas de drogas, un negocio que reporta 2000 pesos al año a los capos narco, quienes se encargan de reclutar a jóvenes por 300 pesos como pago mínino para cuidar las cocinas de cocaína y  dar aviso de presencias extrañas en los territorios donde se comercializa.

Esta mañana, consultado en Radio 10 sobre estas cifras, el ex gobernador de Santa Fe y actual candidato a diputado nacional Hermes Binner reconoció el problema pero aclaró: «la situación no es de hoy, viene desde hace mucho tiempo».

«Hubo 24 años de gobiernos justicialistas que dejaron hacer», explicó el dirigente del Frente Cívico y Social, quien criticó la decisión de Nilda Garré de remover a los oficiales de Gendarmería Nacional de las rutas de Santa Fe.

«Si algo le falta a Rosario es la falta de cooperación de las policías para encontrar los caminos para combatir el delito», sostuvo.