papa Francisco

Con forma cuidada y un lejano aire de ironía, el papa Francisco respondió la carta que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner le había enviado el 15 de junio, al saludarlo por el “Día del Pontífice”.

La carta del Papa, que dio a conocer la propia Presidenta ayer en su cuenta de la red social twitter @CFKArgentina, está encabezada “ A la Excelentísima Señora Presidenta de la Nación Argentina ”, una fórmula que contrasta con la informalidad que había usado Cristina en su saludo original, en el que se quejó por haber tenido que dirigirla a “Su Santidad”. “Acepté que fuera dirigida a Su Santidad bla, bla, bla”, había escrito la Presidenta.

En su respuesta, fechada en El Vaticano el 25 de junio y encabezada con el escudo papal, Francisco le dijo a la jefa de Estado: “Tal y como se lo prometí, la tengo presente en mi oración, a Usted, a sus hijos y a sus muertos …

Le pido, por favor, que no se olvide de pedir por mí: el trabajo no es nada fácil ”.

La Presidenta tomó esta última frase para responderle en Twitter, como suele hacerlo. “Se lo dije el día que estuvimos juntos en Santa Marta.

De trabajo difícil sé todo, y más también ”, escribió en la red social. “Cuando querés cambiar las cosas que son injustas o que están mal, el ataque es despiadado”, agregó Cristina, y concluyó: “Y si lo lográs, es peor todavía. Y sino mirennos (SIC) a nosotros. Ojalá lo logre. Al menos a él, públicamente nadie lo ofende o lo agravia”.

El papa Francisco le rogó además a la Presidenta que “haga llegar mi afecto y cercanía a todos los argentinos, por quienes rezo cada día, para que busquen unidos y concordes el bien”.

Y en referencia a la salutación de Cristina, Francisco le agradeció el gesto de “haberla escrito Usted misma”.

Aquella misiva había sido cuestionada desde algunos sectores porque la Presidenta había escrito al Papa en un tono coloquial, que finalizó con un “tome mate, usted me entiende”, tras decirle que había desechado el modelo tradicional sugerido por sus asesores. La misiva papal mezcló lo protocolar con alguna réplica filosa: “ Sigo tomando mate: siempre es más digestivo que el té o el café”.