Presidenta Cristina, CEO , YPF,MARCELO, CARROLL

La petrolera expropiada YPF firmó ayer la asociación con la estadounidense Chevron para el desarrollo conjunto del yacimiento de Vaca Muerta, en Neuquén. A través de esta unión, la multinacional extranjera pone un pie en uno de los reservorios de recursos no convencionales más ricos del mundo, del que podrá exportar el 20% de lo que obtenga sin tener que pagar ninguna retención y girar utilidades después del quinto año de operaciones.

La asociación fue cuestionada por la confederación mapuche, que protestó en Neuquén, por casi todo el arco político opositor –desde el PRO hasta la izquierda, pasando por el radicalismo y la Coalición Cívica–, intelectuales no embanderados con el Gobierno, expertos en energía y hasta por Adolfo Pérez Esquivel, el Premio Nobel de la Paz, que considera a Chevron como “prófuga de la justicia ecuatoriana por violar derechos humanos” .

El acuerdo contempla una inversión de Chevron por US$ 1.240 millones, que serán US$ 1.500 millones con los desembolsos de YPF.

Pero la estadounidense necesita primero la aprobación de Neuquén, ya que la concesión se encuentra en su territorio. El gobernador neuquino, Jorge Sapag, siempre se mostró en sintonía con las necesidades de YPF. Pero la oposición en la provincia dejó trascender otra postura: “acuerdo, si; cheque en blanco, no”.

Las máximas autoridades de Chevron vinieron al país a presentarle el acuerdo a la Presidenta. De esta forma, el Gobierno acuerda por activos que expropió (el 57% de YPF era de Repsol y el Estado se quedó con el 51% de la empresa) sin todavía haber pagado nada por ello.

Aunque YPF informó que el acuerdo comprende el “3,3% del total de la concesión de YPF en Vaca Muerta”, sobre la asociación quedaron muchos interrogantes. Todavía no se sabe cómo se repartirá el control de esta parcela de Vaca Muerta, qué porcentaje de la inversión hará cada empresa o de quién será el petróleo que obtengan. Aunque siempre se creyó que esta era una asociación en partes iguales (50% para YPF y 50% para Chevron), nada de lo comunicado ayer permite corroborarlo.

Este es un momento de inflexión para las inversiones extranjeras en el país ”, le dijo Cristina Kirchner a John Watson, CEO de Chevron. Aunque la empresa ya opera en el país, la mandataria expresó una suerte de “bienvenida” a la compañía, por la magnitud de la inversión. También manifestó su deseo de que otras empresas continúen el ejemplo de Chevron. Para calzar con las necesidades de la petrolera estadounidense –y de otros potenciales inversores– el Poder Ejecutivo publicó un decreto antes de ayer, que habilita exportaciones sin retenciones y libre disponibilidad de divisas, algo que el Gobierno bloqueó desde fines de 2011.

En la reunión de ayer, también estaban presentes Alí Moshiri –presidente de Chevron en las operaciones de exploración y producción en África y América Latina–, Miguel Galuccio –CEO y presidente de YPF–, Axel Kicillof –viceministro de Economía– y Julio De Vido, ministro de Planificación. “ Una vez que Chevron toma la decisión de invertir en un país, no es por la coyuntura, sino por el largo plazo ”, manifestó Watson, según comentaron conocedores del encuentro.

Aunque la vinculación entre YPF y Chevron se firmó al mediodía, la petrolera expropiada trató de mantener reserva al respecto, por temor a protestas. La idea inicial era presentar el acuerdo en su torre de Puerto Madero, pero hubo cambio de planes. A las 18.30 de ayer se informó a la Bolsa, mientras los popes de Chevron esperaban en un hotel de Puerto Madero para ver a la Presidenta.

“Una vez otorgada la concesión por parte de la provincia de Neuquén, Chevron desembolsará los primeros US$ 300 millones”, informó YPF. El decreto del Gobierno faculta a YPF a extender la concesión de sus yacimientos por 35 años si se encuentra en una zona donde hay recursos “no convencionales”. El gobernador neuquino Jorge Sapag, habría dado su bendición a esta cláusula. Pero Guillermo Pereyra, ex director sindical en YPF, quiere ser senador nacional por el gobernante Movimiento Popular Neuquino (MPN) y tiene desacuerdos con Sapag. Además, otros opositores ayer dejaron trascender que son “proclives” a las inversiones, pero que no firmarán “cheques en blanco”.

“No se conoce la letra chica del acuerdo”, dijo ayer Daniel Montamat, ex secretario de Energía. F”alta mucho para que la delicada situación energética se revierta”, expresó Emilio Apud, también ex secretario del área.