César Milani

La designación del general causó polémica entre los organismos de derechos humanos, que exigen el Gobierno rever su nombramiento.

El jefe del Ejército, César Milani, se presentó “espontáneamente” ante la Justicia de La Rioja y negó las acusaciones de organismos de derechos humanos que lo vincularon a la represión ilegal durante la última dictadura.

Milani, quien también tiene a su cargo el área de Inteligencia del Ejército, se presentó ante el Juzgado Federal de La Rioja “con la finalidad de ponerse a su total disposición negando absolutamente los presuntos hechos que se le atribuyen a través de algunos medios de comunicación”, indica un comunicado oficial de la fuerza.

El militar es mencionado en un testimonio del informe final “Nunca Más” elaborado por la Comisión Provincial de Derechos Humanos de La Rioja como el teniente de inteligencia que participó en el secuestro de Alfredo Olivera y de su hijo Ramón.

También se reclama que declare ante la Justicia por la desaparición en 1976 de un soldado que era su asistente cuando fue trasladado durante el Operativo Independencia a la provincia de Tucumán.

Autorización oficial

Milani se presentó durante dos horas ante el juez federal Daniel Herrera Piedrabuena y negó ser partícipe de los hechos que se le acusan en forma pública, indicó un comunicado del Ejército.

El texto aclaró, además, que el jefe de la fuerza decidió presentarse ante la Justicia tras recibir la autorización del titular de Defensa, Agustín Rossi, ya que para este tipo de acciones un militar debe contar con el visto bueno del ministro.

“El Ejército Argentino informa que, tras haber sido autorizado por el Ministro de Defensa, Agustín Rossi, el Jefe del Estado Mayor General del Ejército General de División, Cesar Milani, se presentó espontáneamente ante el Juzgado Federal de La Rioja, a cargo del Dr. Daniel Herrera Piedrabuena, con la finalidad de ponerse a su total disposición negando absolutamente los presuntos hechos que se le atribuyen a través de algunos medios de comunicación”, afirmó el escueto comunicado.

La denuncia

Ramón Olivera, ex preso político riojano, denunció que el actual jefe del Ejército participó en el proceso de su detención ilegal en 1977.

Según su relato, Milani lo increpó durante un interrogatorio y encabezó un allanamiento a su domicilio –en el que se llevaron detenido a su padre– en marzo de 1977.

“Me dijo: ‘A vos te cortamos la carrera de guerrillero’”, aseguró Olivera. “Milani es un represor, más allá de que, al estar en inteligencia, él puede limpiar su legajo”, sentenció.

El senador Aníbal Fernández aseguró que las acusaciones contra el nuevo jefe del Ejército “no tienen sustancia”. “Yo lo que infiero es que lo que se está haciendo con esto son aquellas comidillas típicas de la politiquería previa a las elecciones”, afirmó.

Revisión de ascenso

El Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel pidió que la presidenta Cristina Fernández revise su designación, mientras que Nora Cortiñas, dirigente de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, solicitó una investigación “urgente” sobre la actuación del jefe del Ejército.

Cortiñas advirtió que si tuvo un cargo destacado en el área de inteligencia en esa época “se puede presumir que al menos no estaba ajeno” a la represión ilegal. “Esto no favorece para nada la imagen del Gobierno, hay que hacer una investigación urgente”, sostuvo.