Francisco

El papa ha vuelto a sorprender con la creación de una comisión pontificia para examinar las cuentas del Vaticano. Con un documento autógrafo parecido al que instituyó la comisión referente al IOR (el banco vaticano), ayer se hizo pública este nuevo órgano fiscalizador con el que Francisco quiere conocer a fondo la situación real de las finanzas de la Iglesia. No le ha bastado con el informe que mostraba que este año el balance era positivo, ahora quiere «recoger informaciones puntuales» sobre temas económicos para «evitar el dispendio de recursos económicos, para promover la transparencia en la adquisición de bienes y servicios, para perfeccionar la administración del patrimonio mueble e inmueble, para operar cada vez con mayor prudencia en el sector financiero, para garantizar la correcta aplicación de los criterios contables y garantizar asistencia sanitaria y seguridad social a todos los que tienen derecho».

Toda una declaración de intenciones de Francisco, que quiere con ello «continuar la obra de introducción de reformas en las instituciones de la Santa Sede» y cuyos objetivos son la «simplificación y la racionalización de los organismos existentes», así como una «más cuidadosa planificación de las actividades económicas de todas las administraciones».

El grupo de trabajo empezará su labor de inmediato y tendrá al papa constantemente informado. Podrán acceder a todos los documentos e informaciones que sean necesarias.

Opus Dei

Los miembros de la comisión son laicos y expertos en materias jurídicas, económicas, financieras y organizativas. El único religioso es el español monseñor Lucio Ángel Vallejo Balda, del Opus Dei; fue el ecónomo de la diócesis de Astorga y hoy es secretario de la Prefectura de Asuntos Económicos. Junto a él habrá otro español, el economista Enrique Llano. La comisión estará presidida por el maltés Joseph F. X. Zahara y la integran también Jean-Baptiste de Franssu (Francia), Jochen Messemer (Alemania), Francesca Inmacolata Chaouqui (Italia), Jean Videlain-Sevestre (Francia) y Gorge Yeo (Singapur). Zahara y Messemer son revisores internacionales de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede.

Entre los órganos económicos del Vaticano destaca el Apsa, Administración de Patrimonio de Sede Apostólica, que gestiona numerosos bienes de la Iglesia. La vida de cada día en la Ciudad del Vaticano la administra el Governatorato y es muy importante la Congregación de Propaganda Fide, que se ocupa de la gestión de inmuebles, sobre todo en Roma, donde el patrimonio inmobiliario del Vaticano es ingente.