Lanzini

Mientras la mayoría de los clubes hace malabares para retener a los talentosos, la dirigencia de River se lamenta hoy por la confirmación que el propio Manuel Lanzini se encargó de anunciarles: rechazó la oferta del club Banni Yas de 6.5 millones de dólares que el club «millonario» daba por hecha y así poder equilibrar sus cuentas e ir en busca de «Teo» Gutiérrez.

 

De quienes toman decisiones en River, Ramón Díaz era el único que quería que Lanzini se quedara y lo había hecho saber con un sugerente mensaje apenas se conoció la oferta: «No creo que se vaya a Dubai a los 20 años. Es un chico inteligente y seguro va a venir a hablar conmigo».

 

Si bien el jugador no quería irse, todo hacía indicar que él aceptaría la millonaria oferta por la oportunidad económica. Incluso su padre viajó a Salta, donde River se encuentra de pretemporada, con el objetivo de persuadir al jugador quien, finalmente, desistió de irse a un escenario futbolístico que, si bien es atractivo porque los dólares brotan a borbotones, obliga al jugador a resignar competitividad y lo aleja, claro, de la posibilidad de ser visto por los grandes mercados de Europa.

 

¿Y «Teo»?

River, que ya daba por hecha la transferencia de Lanzini, iba a utilizar los 6.5 millones de dólares de la misma para equilibrar las cuentas del club, poner al día a los empleados tanto como las primas adeudadas a los jugadores y, principalmente, iba a ir con todo por el delantero colombiano.

 

Si bien la transferencia parece estar encaminada por el aporte de un grupo empresario que permitió elevar la oferta original de 3 millones de dólares por la compra del 50% del pase del jugador, rechazada por el Cruz Azul de México, la caída del pase de Lanzini le provoca un dolor de cabeza a la economía de River y los refuerzos que pensaba traer.