Misa de Francisco en Brasil

En la jornada de descanso, según su agenda oficial, Francisco ofició una misa privada en la residencia que ocupa junto a su séquito en Río de Janeiro.

El Sumo Pontífice aprovechó su «día libre» para recuperar fuerzas tras el agitado arribo del lunes por la tarde, descansó en una habitación común de Sumare -el predio que facilitó la Iglesia brasileña para su alojamiento- y dio misa en la capilla.

Según explicaron las monjas que se encargan de atender al papa durante su estadía, Francisco pidió tener «las mismas cosas que usa todo el mundo», desechando una suite de lujo para elegir una habitación estándar.

Este miércoles, en Aparecida, tendrá su primera ceremonia ante una multitud, en el centro religioso más grande del país sudamericano, caro a sus sentimientos porque allís e gestó buena parte de su posterior designación como Sumo Pontífice.