Pan

El pan a $10 se sigue produciendo, pero no tiene público adicto. Tiene mucha miga y la sociedad está acostumbrada a comer otra clase, con más corteza”, aseguró Majori en diálogo con Luis Novaresio en radio La Red.

El especialista explicó que sigue vigente el acuerdo que prevé que las panaderías deben destinar el 10% de su producción a producir un pan especial, que se vende a $10 el kilo. El entendimiento incluye una rebaja en las bolsas de harina, que en las últimas semanas su precio se estabilizó en $220, luego de rozar los 300 semanas atrás.

Majori explicó que luego de las primeras preocupaciones iniciales –se creía que el stock del pan oficial se iba a agotar a las 10 de la mañana-, los comercios pudieron responder a la demanda y no hay mayores inconvenientes ya que los consumidores prefieren seguir pagando más por miñones y milonguitas, los preferidos del paladar argentino.

“La repercusión mediática que tuvo todo esto no le sirvió a nadie. Nos hicieron enfrentar con nuestros consumidores y todo se está solucionando. Alguien habrá conseguido los objetivos que buscaba. Nosotros tratamos de solucionar el problema como venía planteándose”, agregó Majori.

A mediados del mes pasado, el kilo de pan llegó a comercializarse a $20 el kilo en algunos comercios, lo que obligó la intervención de la Secretaría de Comercio en la cadena que incluye a los productores, los molineros y las panaderías. De esa mesa surgió el pan a $10, con menos piezas y más miga que el habitual.