Al Assad

En declaraciones a la televisión estatal china CCTV, Bashar Al Assad volvió a provocar a la comunidad internacional, que trabaja en una posible resolución que invoque el Capítulo 7 de la Carta de la ONU, que abriría la puerta a sanciones o incluso al uso de la fuerza en caso de que el régimen sirio no cumpla con los términos del pacto.

«No estoy preocupado. Desde su independencia, Siria ha cumplido con todos los tratados que ha firmado», dijo Al Assad a la emisora estatal China Central Televisión. «Vamos a cumplir con todo lo que hemos acordado», agregó el presidente sirio, en aparente alusión al acuerdo aceptado por su gobierno para someter su arsenal de armas químicas al control internacional.

«En segundo lugar, China y Rusia están desempeñando un papel positivo en el Consejo de Seguridad de la ONU para asegurar que no pueda haber ninguna excusa para una acción militar contra Siria», afirmó Al Assad. «Y lo que es aún más importante: lo que quiero decir es que al someter el proyecto (de resolución) a la consideración del Consejo de Seguridad o al urgir a Estados Unidos y Rusia a que logren un acuerdo, Francia y el Reino Unido sólo intentan convertirse en los vencedores en una guerra contra Siria, que es su enemigo imaginario», señaló el sirio.

El dictador, si bien insiste en que cumplirá con lo pactado, deslizó que «otros» (la oposición) pueden intentar impedirlo: «Sabemos que esos terroristas obedecen las órdenes de otros países, y esos países pueden instigarlos a bloquear la labor de los inspectores y echar la culpa al gobierno sirio».

Damasco presentó, la semana pasada, a la ONU, una lista que, según asegura, incluye todas su arsenal químico y plantas de producción para que queden destruidos a mediados de 2014. Al Asaad admitió que el armas químicas sirias «no son un número pequeño». «Somos un país en guerra y parte de nuestro territorio ha estado ocupado durante más de cuarenta años».

Entre tanto, el periódico progubernamental sirio Al Watan informó que el ministro de Relaciones Exteriores, Walid al Moallem, se dirigirá el 30 de septiembre a la Asamblea General de la ONU en Nueva York como jefe de la delegación de su país. Al Moallem mantendrá conversaciones al margen del encuentro con diplomáticos de distintos países.

En Nueva York ya se encuentra, desde el domingo, una delegación de la opositora Coalición Nacional Siria, encabezada por su presidente, Ahmad al Jarba, para asistir a la Asamblea General de la ONU. Los temas serán, entre otros, las conversaciones de paz en Ginebra sugeridas por Rusia y Estados Unidos, para las que sigue sin haber fecha. «No creo que se realice ese encuentro Ginebra-2 mientras no haya un acuerdo ruso-estadounidense sobre el futuro de Siria», dijo Walid al Bunni, miembro de la coalición, a DPA.