explosión en Santa María

César Rodríguez (32), el minero que está imputado de doble homicidio agravado por alevosía, ya había sido denunciado en diversas ocasiones por la mujer que presuntamente mató. Según se pudo conocer por fuentes santamarianas, Rodríguez convivía con una menor de 16 años, quien es hijastra de la fallecida Justina Flores (65), en la localidad de Los Nacimientos, departamento Belén. Flores radicó numerosas denuncias contra Rodríguez, ya que con frecuencia el hombre golpeaba a la adolescente.
De acuerdo a las líneas investigativas que se manejan, a raíz de las exposiciones y denuncias que Flores fue dando en contra de Rodríguez, la menor terminó regresando a su hogar, lo que desató la ira del trabajador de la mina Farallón Negro. Éste podría haber sido el principal motivo de la sangrienta venganza. Así se confirmaría, tal como se anticipó, que el remisero Nery Santos (26) fue una desafortunada víctima, sólo por estar presente en el lugar.
Al realizar un allanamiento en el domicilio que alquilaba Rodríguez, la policía encontró tres dinamitas, entre otros elementos de fabricación, y además un dibujo de cómo armar el explosivo casero. Dichos elementos, según se pudo acreditar, habrían sido sustraídos de la mina, ya que el acusado trabajaba en la respectiva área. Como se encuentra en otra jurisdicción, aún se desconoce si obran denuncias desde la empresa por el faltante de elementos.
Durante el mediodía de ayer, se constituyó como abogada defensora de Rodríguez la letrada Lorenza Acosta. La misma realizó un pedido de prórroga, ante lo cual la indagatoria se realizará durante esta jornada. Además, se tomó declaración testimonial a familiares del acusado.
El fiscal de la Cuarta Circunscripción Judicial, Marcelo González, investiga la causa en total hermetismo, aunque trascendió que se estaría evaluando girar las actuaciones, ya que tanto la tenencia como la sustracción de materiales explosivos son delitos que forman parte de la órbita de la justicia Federal, según lo tipificado en el artículo 189 bis inciso 1, del Código Penal.

Misteriosa explosión

Hasta el momento, la hipótesis sobre lo ocurrido explica que Justina Flores llegó en remís al domicilio para recoger unos objetos. Cuando ya se iba, notó que sobre el capot de un Chevrolet Corsa, abandonado en el garage, había una caja. Ambos se acercaron a ver de qué se trataba y al manipularla, la caja habría detonado, causando la muerte instantánea de la mujer y de Santos.