Luis Romero

El ministro de Servicios Públicos, Luis Romero, reveló que la provincia evalúa la posibilidad de declarar la emergencia hídrica debido ante la escasez de precipitaciones y al desabastecimiento de varios embalses, especialmente en la zona Este del territorio provincial. Según indicó el funcionario, esta posibilidad es estudiada con el departamento de Recursos Hídricos del ministerio de Obras Públicas: “Esto nos ofrecería el marco ideal para trabajar con mayor velocidad y prepararnos para el verano”, comentó.
Romero explicó que, ya que el agua de superficie -con muchos ríos secos y embalses prácticamente vacíos- no es suficiente, para compensar esta carencia, la provincia tiene programado realizar 40 nuevas perforaciones para proveer a la zona, de las que 30 ya se están ejecutando. No obstante, admitió que, aún con la totalidad de estos trabajos terminados, no sería suficiente para abastecer a la población, ya que “necesitaríamos hasta 60 nuevos pozos para extraer agua”. “Es un panorama bastante complicado, pero también hay que reconocer que se está trabajando muy bien y siendo previsores” para la temporada estival.
La escasez de lluvias que se ha registrado en el corriente año ocasionó que muchos de los embalses de esa región del territorio provincial bajaran a niveles críticos, y una de las soluciones apuntaba a terminar la ejecución del Dique El Bolsón. Sin embargo, Romero desterró la posibilidad de que, en el corto plazo, se disponga de esa infraestructura en funcionamiento para la provisión de agua potable. “Como todas las obras de infraestructura, a veces se requieren años hasta que se complete toda la documentación, y lo más importante: el financiamiento. Por lo pronto, no podemos contar con eso”, admitió.
Por todas estas situaciones, el funcionario remarcó la importancia del cuidado del agua potable: “El agua es un recurso escaso y caro en todo el mundo. Y en Catamarca, específicamente en la Capital y el Valle Central, el 80 % del agua es provista por napas subterráneas. Por eso, es importante no derrocharla, por ejemplo, regando el asfalto con agua potable, porque esa es el agua que falta en otros sectores”, concluyó.