Cristina Kirchner

En su sexto día de internación, Cristina Kirchner se recuperaba ayer en forma satisfactoria de la operación del martes último por un hematoma craneal. «La Presidenta está de muy buen ánimo y en plena recuperación «, dijo a la prensa el secretario de Comunicación, Alfredo Scoccimarro, en la puerta de la Fundación Favaloro.

Una fuerte versión indicaba que podrían darle el alta hoy al mediodía y regresar a Olivos.

El vocero presidencial agregó que «está caminando» y que comenzó a pedir comida: le ofrecieron compota de manzana y pidió de ciruela, contó como un síntoma de mejoría.

El quinto parte médico de la Favaloro señaló que la mandataria «evoluciona en un posoperatorio sin complicaciones» y de «excelente ánimo, alimentándose en forma habitual y con todos sus controles clínicos y neurológicos dentro de lo normal».

Scoccimarro fue más allá. «Está muy bien, hojeando libros y en plena recuperación», dijo entre vivas y aplausos de los militantes que están apostados en la clínica.

El comunicado oficial fue firmado por los doctores Facundo Manes, director del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro, y Gerardo Bozovich, director médico de la entidad. Pero no se informó cuándo le darán el alta a la Presidenta.

Cristina Kirchner fue operada el martes último por un cuadro de «colección subdural crónica», producto de un traumatismo sufrido el 12 de agostó ultimo, sobre el cual la Casa Rosada nunca dio detalles.

El primer candidato a diputado bonaerense del Frente para la Victoria, Martín Insaurralde, aseguró el jueves último que la Presidenta «trastabilló» cuando recogía un juguete de su nieto, Néstor Iván Kirchner, hijo de Máximo Kirchner.

Otra versión que había trascendido fue que se había tropezado el viernes 9 en la escalerilla del avión Tango 01. En el entorno presidencial también se dijo, según pudo saber LA NACION, que el día posterior a la dura derrota en las primarias, en las horas de la angustia y de un fuerte malestar, se cayó en el baño de la quinta presidencial y fue atendida por sus médicos.

La mandataria permaneció en Olivos el 12 y el 13. Sólo reapareció el miércoles 14 en Tecnópolís, donde negó la derrota, aseguró que había ganado en la Antártida y llamó «suplentes» a los vencedores.

El 24 de agosto se realizó una tomografía computada de cerebro en el sanatorio Otamendi, cuyo resultado fue normal. Pero el sábado último fue internada en la Favaloro luego de sufrir una arritmia y cefaleas, y se descubrió la «colección subdural crónica». El único antecedente había sido el 22 de junio de 2011 cuando tropezó en el Instituto Leloir y fue llevada al Otamendi.

De todos modos, el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, subrayó ayer a Radio El Mundo que, pese a su ausencia transitoria, «la Presidenta es la que toma las decisiones y nosotros, como equipo, acatamos para cumplir las tareas que hacen a la agenda del Poder Ejecutivo».