SADOP

Los docentes privados nucleados en el gremio de SADOP insisten en que el ministerio de Educación debe intervenir en los controles profundos en todos los establecimientos privados y públicos, ante numerosas falencias que ponen en riesgo al alumnado y también a los docentes.
Informaron que, desde el sindicato, elevaron sus inquietudes al ministerio de Educación a principio de año, solicitando mejores condiciones laborales, mejoras edilicias, insumos, seguridad, entre otros puntos que esperan ahora sean tenidos en cuenta. Lo que sucedió en el colegio privado Pía Didoménico motivó a las autoridades gremiales a solicitar nuevamente ser escuchados, como parte de la comunidad educativa de las instituciones privadas.

Necesidades no escuchadas

La secretaria gremial del SADOP, Mónica Aguirre, en principio lamentó que desde el ministerio no los hayan escuchado, cuando en numerosas oportunidades solicitaron que el estado, como órgano contralor de los establecimientos privados, realice relevamientos. “La condición de los docentes siempre fue nuestra gestión sindical, y poco nos escucharon. Hace tiempo que decimos que no son óptimas; venimos pidiendo al estado que ejerza su autoridad y su presencia”.
Se refirió a que los docentes deben trabajan en buenas condiciones, con todos los servicios y en lugares acordes. En cuanto a las necesidades urgentes, detalló que necesitan mejoras de infraestructura; en las aulas, mejor iluminación, ventilación, espacios acordes a la cantidad de alumnado y, sobre todo, seguridad.
Manifestó que “todos estos pedidos ya los habíamos cursado. De hecho, hace más de un mes le acercamos a las autoridades nuestra preocupación por las condiciones de infraestructura de los colegios privados. Somos conocedores de lo mal que están los colegios, pero gestionamos y no nos escucharon. Ahora, con los últimos sismos, los colegios se mueven de todas las maneras y no sabemos, en caso de siniestros, qué haremos con tantas falencias. Nunca siquiera se controla si hay matafuegos y si estos sirven o no”, resaltó.
En representación del Sindicato, Mónica Aguirre aseguró que esperan que ahora el estado se ocupe de las problemáticas. “Como sindicato, no fuimos escuchados. El ministerio debe reflexionar sobre la función que tiene que cumplir y analizar si se deben tomar decisiones históricas, porque estos son colegios subvencionados por el estado. Los sueldos los percibimos por el gobierno y los propietarios no hacen otra cosa que elevar las cuotas, porque no hay inversión”. Sostuvo también que no tan sólo las escuelas privadas no cumplen con las condiciones de infraestructura y seguridad, por lo que se debe actuar en todos los establecimientos.