Nadal

Aquel 29 de junio de 2012, cuando sorprendió a todos con su derrota en segunda ronda de Wimbledon 2012 ante Lukas Rosol (100° del mundo), Rafael Nadal atravesó una faena que hasta llegó a poner en duda su regreso al circuito tras ocho meses marginado de la actividad por una lesión crónica en las rodillas de la que finalmente logró recuperarse y que hoy lo puso ante la posibilidad de asegurarse terminar el año como número uno del mundo, lo que concretó tras vencer al suizo Stanislas Wawrinka en el Masters de Londres por un doble 7-6 en poco más de dos horas de juego.

Impensado para todos, principalmente para él: «Volver después de tanto tiempo fue lo más difícil que tuve que afrontar en mi carrera, seguro. La historia de este año tiene que ver con haber estado siete meses no sólo sin tener la chance de competir sino de jugar al tenis. En poco tiempo me sentí competitivo contra los mejores y en los mejores torneos. Esa es la historia real y así es como me sentí este año, más que respecto de ser el número 1».

Lo cierto es que la chance estuvo ahí, necesitaba una victoria y la consiguió en el cuarto duelo del año ante Stanislas Wawrinka, tras Madrid, Roland Garros y Shanghai. El historial entre ambos sumó un triunfo más para Rafa para volver más aplastante aún el marcador: 12-0.

Nadal volvió al circuito con la meta de competir, claro, pero principalmente para desafiarse a sí mismo de volver a ser el de antes, y vaya si lo logró: desde su vuelta, en febrero pasado, fue semifinalista en Shanghai y París, finalista en Viña del Mar, Montecarlo y Beijing, y campeón en San Pablo, Acapulco, Indian Wells, Barcelona, Madrid, Roma, Roland Garros, Canadá, Cincinnati, US Open. Ahora semifinalista en el Masters de Londres. Tremendo.

Infobae