reyes de Holanda

El presidente ruso, Vladímir Putin, se reunió con el rey Guillermo Alejandro de Holanda para clausurar el Año Dual Rusia-Holanda, en medio de fuertes tensiones diplomáticas.

Guillermo Alejandro acompañado de la reina Máxima de Orange, en una visita hasta el último momento amenazada por los desencuentros de los últimos meses entre ambos países.

El objetivo del viaje es conmemorar los cuatro siglos de relación diplomática y comercial entre Amsterdam y Moscú. El broche final a la visita lo pondrá un recital de la Concertgebouw Orchestra.

La escalada de tensión cobró fuerza con la detención el 26 de agosto de la tripulación del rompehielos de Greenpeace «Arctic Sunrise» en Rusia, cuando navegaba con bandera holandesa. Entre los arrestados hay dos argentinos.

A continuación, el ministro consejero de la embajada rusa en La Haya, Dmitri Borodín, fue arrestado en su vivienda por un presunto maltrato a sus dos hijos. Este episodio desencadenó una dura reacción por parte del Gobierno ruso y finalmente llevó a Holanda a disculparse al considerar que la policía había violado la Convención de Viena sobre la inmunidad diplomática.

Pocos días después, Holanda pidió explicaciones a Rusia por la agresión a un diplomático holandés en su casa de Moscú, un episodio que el Kremlin ha lamentado y se ha comprometido a investigar.

Además, la vivienda de un empleado del personal técnico de la legación rusa en La Haya fue saqueada cuando éste estaba de vacaciones. La visita de los reyes se produce a pesar de que los laboristas (PvdA) en la coalición de Gobierno y los demócrata-liberales (D66) de Holanda pidieron la paralización de los actos conmemorativos de este aniversario.