San Lorenzo, con esta igualdad (la segunda en los últimos cuatro encuentros de visitante), se mantiene en la cima con 31 unidades, dos más que Newell´s Old Boys de Rosario (29), tres por encima de Lanús y Arsenal de Sarandí (28).

Por su parte, Atlético de Rafaela, que ganó 6 de los 9 partidos que jugó de local en el torneo, llegó a 25 puntos, dos menos que Boca Juniors y Vélez Sarsfield (27), aunque con un encuentro pendiente de resolución (el suspendido con Colón de Santa Fe).

Cabe destacar que Newell´s recibirá mañana a Arsenal a las 19; Lanús a Gimnasia y Esgrima La Plata desde las 17; y Boca a All Boys a partir de las 18.15.

Atlético asumió el protagonismo desde el comienzo, y a los 2 minutos tuvo su primera chance en los pies de Albertengo, pero respondió muy bien Sebastián Torrico.

Esa jugada marcó el ritmo del partido: el conjunto local, con un 4-4-2, fue muchísimo más, por juego y actitud, y por eso no sorprendió que en su segundo ataque se pusiera arriba en el marcador.

A los 10m., Juan Eluchans -en una de las tantas proyecciones por el sector izquierdo- envió un centro preciso y Albertengo, de palomita -anticipó a Walter Kannemann-, para marcar el 1 a 0.

En ese lapso, Rafaela dejó en claro su voracidad ofensiva para ganar el partido y San Lorenzo su apatía para encarar un juego trascendental.

El equipo de Pizzi, con el 4-2-3-1 casi habitual, en su primer encuentro con la ´pilcha´ de líder del torneo, hizo ´agua´ por todos lados: flojo atrás y aún peor adelante.

Los dos laterales, Julio Buffarini y Kannemann permitieron mucho desborde de Eluchans y Cristian Canuhé, y los dos centrales, Pablo Alvarado y Santiago Gentiletti, fallaron en cada centro ante el poderío en el juego aéreo de Vera y Albertengo.

Pero en esto tuvieron mucho que ver que Leandro Romagnoli, Angel Correa y Piatti, el tridente encargado de generar fútbol, no colaboró en la marca y dejó espacio a sus espaldas, algo que explotaron Eluchans y Canuhé.

Y también porque Juan Mercier y Enzo Kalinski, el doble cinco visitante, nunca llegaron a cerrar a las espaldas justamente de Romagnoli y Piatti para así ayudar a Buffarini y Kannemann.

En síntesis, Burruchaga le ganó a Pizzi en el plano estratégico, porque el 4-4-2 superó al 4-2-3-1. De hecho, a los 33 minutos, Rodrigo Erramuspe, de cabeza (otro anticipo a Kannemann) exigió a Torrico, el único responsable de que la diferencia en el marcador no fuese mayor.

El cuarto de hora inicial del segundo tiempo fue una continuidad de lo que ocurrió en el primero: Atlético como claro dominador y San Lorenzo, sin respuestas ni futbolísticas ni anímicas.

El gol de Vera, a los 5 minutos, pareció sentenciar la historia para el equipo local, pero el descuento de Piatti, a los 20m., revivió al conjunto visitante.

San Lorenzo, con el 1-2, fue a buscar el empate a partir del muy buen juego de Piatti. Y tuvo tres chances nítidas en los pies de Kalinski (21m.) y Héctor Villalba, el único punta, (22m. y 23m.).

Después todo quedó librado a un contraataque de Rafaela, como el de Vera, a los 39m., que falló por poco; o un ataque de San Lorenzo, tal como sucedió con el de Piatti, a los 40m., que con cierta ayuda del arquero Esteban Conde derivó en el 2-2 final que castigó y premió a uno y otro.