Avion EEUU

La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) propondrá cambiar sus reglas para permitir a los pasajeros hacer llamadas con sus teléfonos móviles y usar sus planes de internet durante los vuelos.
La propuesta permitiría el uso de teléfonos móviles una vez que el avión supere los 10 mil pies de altura, pero mantendría las restricciones durante el despegue y el aterrizaje.
Al explicar su decisión, la FCC dijo que llegó el momento de «revisar nuestras normas trasnochadas y retroactivas».
La propuesta se debatirá durante una reunión de diciembre de la FCC, que cuenta con cinco comisionados, tres demócratas y dos republicanos.
La medida necesitará el apoyo de la mayoría de la comisión para aprobar la propuesta, que no necesita pasar por el Congreso y que se votaría después de un período para recoger comentarios del público, lo que alargará probablemente el proceso durante meses, según informó el diario Washington Post.
La medida acercaría la regulación en EEUU a la de Europa, puesto que la semana pasada la Comisión Europea (CE) dio luz verde a las aerolíneas para que permitan a los pasajeros utilizar las redes 3G y 4G para conectarse a internet durante los vuelos una vez que el avión supere los 3.000 metros de altitud.
La mayoría de las aerolíneas del Medio Oriente y algunas de Asia permiten ya el uso de teléfonos celulares en vuelo.
Las señales de los teléfonos celulares de los pasajeros son transmitidas vía satélite o por un picocell especial a tierra. Las llamadas celulares pueden ser técnicamente efectuadas hoy en aviones estadounidenses vía satélite, pero bloquean a empresas como Skype, en parte por temor a que acaparen la limitada banda ancha.
Hasta ahora, la FCC permite el uso de los teléfonos celulares sólo en «modo avión» durante el vuelo, es decir, con el acceso a las llamadas y a los datos completamente restringido.
Quejas y apoyos
Delta AirLines aseguró que no permitirá llamadas en sus aviones aunque se aprueben las nuevas reglas, dado que «años de comentarios de los clientes» muestran que «el sentimiento mayoritario es continuar con una política que no autorice comunicaciones de voz durante el vuelo».
Es que para muchos viajeros ello significaría la eliminación de uno de los últimos santuarios en un mundo hiperconectado. Todo el mundo quiere estar conectado mientras viaja, pero nadie desea verse atrapado junto a otra persona que no deja de hablar durante horas.
«Uno solo puede estar a favor de esto si la FCC ordena que todos aquellos que deseen usar sus teléfonos celulares se sienten junto a familias con niños gritones», dijo el viajero frecuente Joe Winogradoff.
Amtrak y muchas empresas ferroviarias suburbanas han creado vagones de silencio para los que no quieran verse atrapados al lado de una persona que habla con elevado tono de voz. No es difícil imaginar que las aerolíneas ofrezcan «filas de silencio», aunque seguramente costarán más. Cabe esperar que tengan más éxito que el viejo sistema de secciones para fumadores y no fumadores.
Un sindicato de personal auxiliar de vuelo se ha pronunciado ya contra el cambio, indicando que un avión lleno de pasajeros charlatanes podría ocasionar discusiones y minar la seguridad.
No todo el mundo rechaza la idea. Craig Robins, un abogado que vuela casi 160.000 kilómetros al año, dijo que un levantamiento parcial de la restricción sería una «bendición a medias».
«Tener la capacidad de comunicarme con mi oficina, mi familia y mis amigos, especialmente al hacer planes necesarios para que me recojan en el aeropuerto y reuniones el día de la llegada, es algo valiosísimo», indicó. «Por supuesto, lo malo es el viajero desconsiderado que no se da cuenta de lo alto que habla. Eso es lo que nos va a volver locos».
A las pocas horas del anuncio de la FCC, la industria de la telefonía celular respaldó la idea. Las aerolíneas cobran ya por acceso a internet. Y no cuesta mucho imaginar que cobren por el uso del teléfono celular.