Maidana venció en tres rounds al mexicano Martínez

La paliza que Marcos René Maidana le dio el sábado al estadounidense Adrien Broner, quien terminó en un hospital de San Antonio porque existía la sospecha de una posible fractura de mandíbula del ex campeón mundial, invita a preguntarse: ¿qué pasó con los rivales de Maidana, después de Maidana? Casi ninguno de ellos volvió a ser el que era. Con sus dos armas de destrucción masiva, el Chino les cortó la carrera y desgastó a unos cuantos boxeadores. El efecto Maidana resulta ser devastador, a corto o a mediano plazo.

Como mínimo, Maidana arruinó el futuro de nueve de los trece boxeadores a los cuales enfrentó en los últimos cinco años. Después de pelear con él, Andreas Kotelnik, Víctor Ortíz, William González, Amir Khan Víctor Cayó, Angel Martínez, Jesús Soto Karass, DeMarcus Corley y Erik Morales (estos dos últimos ya estaban en el otoño de su campaña) no pudieron continuar con sus carreras con normalidad o sufrieron secuelas. Todos quedaron debilitados luego de haber conocido la dureza del Chino. Ganando o perdiendo, las manos de Maidana son impiadosas, duelen en el tiempo.

Es válido bucear en el pasado, para ver caso por caso. En 2009, Maidana empujó al ostracismo a tres rivales. Perdió en un polémico fallo dividido ante Andreas Kotelnik, que después del Chino hizo dos peleas más (perdió las dos) y se terminó retirando. En junio, mandó al hospital a Victor Ortiz, una de las joyitas de Oscar de la Hoya. Por reglamento, estuvo seis meses sin pelear. Y nunca más volvió a ser el mismo. Es más, Josesito López le fracturó la mandíbula. Su última víctima fue el panameño William González, que duró sólo tres asaltos y que tardó un año y medio en retornar a los encordados.

Al año siguiente, Maidana magulló a otros tres adversarios. Empezó en marzo por Víctor Cayó, que llegaba como un respetable estilista, invicto en 24 peleas, y con Maravilla Martínez en su rincón. El dominicano cayó fulminado en el sexto por Maidana, y tan gastado quedó, que luego fue noqueado tres veces más. La faena del santafesino siguió con el durísimo DeMarcus Corley en el Luna Park, que le aguantó los doce asaltos a un Maidana mal preparado. El veterano ex campeón mundial pagó caro su valentía: perdió 7 de sus 10 próximas peleas. Y su último escollo fue Amir Khan, con el que perdió en una pelea histórica. El inglés fue derechito al hospital. Después cayó con Peterson y Danny García. Fue pan para hoy y hambre para mañana.

En el 2011, Maidana abolló a dos más. Venció en una batalla épica al Terrible Erik Morales, que quedó desfigurado, con su ojo derecho cerrado, y en el hospital. Muchos le pidieron al mexicano que se retirara, pero Morales siguió peleando. Le ganó a Cano y sufrió dos caídas ante Danny García. Se lo vio lento, acabado. Y terminó con una pelea de transición ante el ruso Petr Petrov, quien apenas sintió la mano del Chino en el cuarto asalto, se quedó a vivir allí, en la lona.

El año pasado, el Chino subió de categoría y, como le costó la adaptación, la pasó mal ante Devon Alexander, uno de los pocos rivales que no padeció el «efecto Maidana». Luego, dio vuelta una pelea ante Jesús Soto Karass al noquearlo en el octavo. El mexicano, duro por naturaleza, se recompuso pronto y durmió a Berto, pero el sábado, Keith Thurman le ganó con poco. Estaba trajinado. Además, en el Luna Park, Maidana anestesió al ignoto mexicano Angel Martínez, que a los nueve meses perdió con un rival inexperto.

Para mantener la costumbre, este año el púgil de Margarita «enterró» a otros dos más. En junio, hizo temblar a Josesito López, quien zafó de las duras secuelas porque el árbitro decretó el fin de esa carnicería humana en el sexto asalto. Y el sábado, dio el gran golpe ante Broner, que si quiere soñar con un futuro, antes deberá hacer un cuidado «reposo». Por si acaso, ¿habrá sido Broner la décima víctima del Chino?